La extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, representa el escenario menos costoso para la presidenta Claudia Sheinbaum, especialmente tras la entrega a Estados Unidos de los exfuncionarios sinaloenses Enrique Díaz Vega y el general Gerardo Mérida, asegura el especialista en gobernanza criminal Rodrigo Peña.
En entrevista con Proceso, el director del Departamento Regional de Relaciones Internacionales y Ciencia Política del Tec de Monterrey sostiene que ese movimiento de los presuntos cómplices de Rocha Moya “cambia el juego” y coloca a la presidenta bajo una presión política creciente.
Presión política y pruebas
“Falta ver cómo los dos funcionarios que se entregaron, y los que lo puedan hacer más adelante, terminan aportando información; la idea es que las pruebas que solicitaba la presidenta (a Estados Unidos para extraditar al gobernador) ahí están”, advierte Peña. Considera que las entregas de Díaz Vega y el general Mérida –exsecretarios de Finanzas y de Seguridad, respectivamente, de Rocha Moya– “presiona todavía más a la presidenta y yo esperaría una reacción de ella, si no un giro, y que reconozca que hubo un cambio de timón”.
Disyuntiva presidencial
Peña plantea que una gran pregunta es si Sheinbaum va a respetar “el pacto de impunidad” de Morena que le heredó López Obrador “o va a respetar el pacto de seguridad implícito” que ha establecido con Estados Unidos. “Ese es el dilema que creo que tiene enfrente, y cualquier decisión va a tener consecuencias a escala comercial, política y económica, no solamente en el tema de seguridad”, explica.
Gobernanza criminal en Sinaloa
El académico describe el caso Rocha Moya como “la mejor monografía con la que contamos sobre cómo funciona la gobernanza criminal en México”. Señala que existía en Sinaloa un entendimiento entre la gubernatura y Los Chapitos, así como una coordinación con el poder federal, “sobre todo, con el expresidente” López Obrador, quien siempre hizo una defensa abierta de Rocha Moya.
Presión de Estados Unidos
Peña advierte que la posibilidad de una intervención militar directa de Estados Unidos en México está “más latente” tras los recientes acontecimientos. Señala que el contexto político estadounidense, con elecciones legislativas en noviembre y un presidente Trump sediento de victorias, aumenta el riesgo.
Escenario de menor costo
Desde que Washington pidió la extradición de Rocha Moya, Peña pensaba que el escenario menos costoso para Sheinbaum era entregarlo. Ahora, con la entrega de Díaz Vega y el general Mérida, “se refuerza esa hipótesis” porque Estados Unidos tiene más fichas para desarmar el discurso soberanista de la presidenta.
Peña cree que Sheinbaum pagaría un costo menor si extradita a Rocha Moya y se enfrenta a López Obrador y a los narcopolíticos de su partido, que si opta por una confrontación con Trump. “La veo con más capacidad de navegar por una posible ruptura con López Obrador, porque en la relación con Estados Unidos no veo espacio”, asegura.



