Los ataques aéreos que Israel lanzó este martes 19 de mayo de 2026 en el sur de Líbano provocaron la muerte de al menos 19 personas, entre ellas cuatro mujeres y tres niños, informó el Ministerio de Salud libanés. Esta es la más reciente serie de ofensivas casi diarias de ambas partes, que no se han detenido pese al frágil alto el fuego en la guerra entre Israel y Hezbolá negociado por Estados Unidos.
Detalles de los ataques israelíes
En Beirut, el gobierno señaló que un solo ataque contra la aldea de Deir Qanoun al Nahr, en la provincia costera de Tiro, provocó la muerte de 10 personas, entre ellas tres niños y tres mujeres. Tres personas resultaron heridas, incluido un menor. El ministerio no ofreció más detalles sobre el ataque, pero la Agencia Nacional de Noticias, administrada por el Estado, informó que la ofensiva destruyó una casa y dejó a varias personas bajo los escombros. Sus cuerpos fueron sacados más tarde ese mismo día.
Según el ministerio, en otro ataque aéreo, esta vez contra la ciudad sureña de Nabatieh, cuatro personas murieron y otras 10 resultaron heridas, incluidas dos mujeres. Un tercer ataque en la cercana aldea de Kfar Sir mató a cinco personas, entre ellas, una mujer.
Reacción de Israel
Hasta el momento, el ejército de Israel no ha comentado sobre las víctimas ni sobre incidentes específicos, pero indicó que, entre la tarde del lunes y la tarde del martes, atacó más de 25 sitios de infraestructura de Hezbolá en el sur de Líbano. Los recientes combates entre Israel y Hezbolá comenzaron el 2 de marzo, cuando el grupo político-paramilitar libanés lanzó cohetes contra Israel, dos días después de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán.
Tregua frágil y desplazamiento masivo
Las muertes más recientes se produjeron un día después de que el número de fallecidos en la reciente ronda de combates entre Israel y Hezbolá superara los tres mil, y dos días después de que la tregua negociada por Estados Unidos, vigente desde el 17 de abril, fuera extendida por 45 días. Desde entonces, Israel ha invadido el sur de Líbano y ha bombardeado Beirut, su capital, así como otras zonas, afirmando que su objetivo es la infraestructura de Hezbolá. El grupo, que es, al mismo tiempo, una organización paramilitar y una poderosa institución política en Líbano, ha resistido la presión para desarmarse, ejercida incluso por el gobierno libanés. Más de un millón de personas han sido desplazadas en Líbano por los combates, y algunas se refugian en tiendas de campaña a lo largo de carreteras y junto al mar Mediterráneo en Beirut.



