Plan de Desarrollo CDMX 2025-2045 genera polémica por proceso de consulta cuestionado
Plan Desarrollo CDMX 2025-2045 genera polémica por consulta cuestionada

Plan de Desarrollo de la CDMX para dos décadas enfrenta cuestionamientos por proceso de consulta

Con antecedentes conflictivos que se remontan a 2023 y 2024, el nuevo proyecto del Plan General de Desarrollo de la Ciudad de México (PGD 2025-2045) se presenta a consulta pública en medio de una polémica que parece crecer día con día. El anuncio del 10 de noviembre como fecha de inicio del proceso estuvo rodeado de confusión desde sus inicios, generando dudas sobre la transparencia del ejercicio.

Filtración y desmentidos marcan el inicio

A finales de septiembre comenzó a circular en redes sociales una primera versión del documento, fechada el 11 de septiembre, que portaba los logotipos oficiales del Gobierno de la Ciudad de México y del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP). Esta filtración coincidió significativamente con la salida de Alejandro Encinas de la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana.

No fue sino hasta el 21 de octubre cuando la jefa de Gobierno, Clara Brugada, desmintió públicamente la autenticidad de ese documento filtrado. Sin embargo, poco después anunciaría el inicio de la consulta sobre el texto que actualmente está en discusión, generando más interrogantes que respuestas.

Cuestionamientos sobre la factibilidad y transparencia

El proceso ha enfrentado serios cuestionamientos desde múltiples frentes. Por un lado, expertos dudan de la factibilidad de haber tenido un proyecto listo para octubre de 2025, considerando que el IPDP terminó de conformarse apenas en septiembre de ese mismo año, lo que plantea dudas sobre los tiempos reales de elaboración.

Por otro lado, genera suspicacia la afirmación del Instituto sobre supuestas reuniones previas con diversos actores:

  • Representantes académicos
  • Sectores sociales y privados
  • Organizaciones de la sociedad civil
  • Pueblos, barrios y comunidades indígenas residentes

Hasta el momento, no se ha transparentado quiénes participaron en dichos encuentros, cuyas conclusiones se utilizaron como uno de los insumos principales para la elaboración del proyecto final.

¿Consulta pública o campaña oficial?

Más que una consulta pública genuina, el ejercicio parecería asemejarse a una campaña oficial de legitimación. Se han organizado foros, reuniones, conversatorios, encuestas y visitas casa por casa bajo la pregunta general: "¿Cómo sueñas tu ciudad?".

El riesgo fundamental, según analistas, es que la suma de estas participaciones se utilice posteriormente para legitimar el documento final, argumentando que fueron miles las personas consultadas, sin que necesariamente se haya discutido el contenido específico del plan.

Preguntas que deberían hacerse

Lo más probable es que la ciudadanía no sea plenamente consciente de que, al responder a esa pregunta general, en realidad está otorgando indirectamente el visto bueno a un modelo de ciudad que impactará nuestra vida cotidiana durante los próximos 20 años. Si se tratara verdaderamente de una consulta pública sobre el proyecto presentado, las preguntas serían mucho más específicas y técnicas:

  1. ¿Estás de acuerdo con que el proyecto cree Casas de Gobierno en cada demarcación territorial con atribuciones normativas, presupuestarias y jurídicas elevadas a rango constitucional?
  2. ¿Qué te parece que modifique la Ley de Participación Ciudadana y rediseñe el modelo de representación comunitaria?
  3. ¿Qué piensas de que el proyecto no mencione los programas parciales ni las declaratorias de patrimonio tangible e intangible?
  4. ¿Estás de acuerdo con omitir los mapas de microzonificación sísmica y no considerar el uso vinculante del Atlas de Riesgo?
  5. ¿Te resulta aceptable que no aborde los procesos de autoconstrucción, que representan más del 50% del desarrollo de vivienda?
  6. ¿Consideras pertinente democratizar la gestión del suelo mediante polígonos prioritarios de consulta directa vinculante?
  7. ¿Te resulta aceptable que parta de "centralidades" en zonas con movilidad colapsada y alta especulación?
  8. ¿Estás de acuerdo en que el proyecto se encuentre en consulta sin contar con una Ley de Ordenamiento Territorial aprobada?

Implicaciones de largo alcance

Una vez concluida la consulta, el documento será enviado en marzo por la jefa de Gobierno al Congreso local para su aprobación, prevista a más tardar en mayo. El PGD resultante será vinculante para la elaboración de leyes y programas fundamentales, incluyendo el crucial Programa General de Ordenamiento Territorial.

El surgimiento de un sistema de gobierno dual con la creación de las Casas de Gobierno a nivel constitucional, el acotamiento de los mecanismos de participación ciudadana, y la centralización de decisiones a través de consultas vinculantes en asambleas, al margen de factores técnicos y de la planeación misma, son razones suficientes para tomar medidas hoy.

La advertencia es clara: si no queremos que la CDMX con la que soñamos se convierta en nuestra peor pesadilla urbana, es momento de analizar detenidamente el contenido real del documento y participar de manera informada en este proceso que definirá el futuro de la capital durante las próximas dos décadas.