Después de tres años de denuncias por contaminación, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) colocó sellos de clausura en el relleno sanitario de Chiltepeque, que da servicio a la zona metropolitana de Puebla. Sin embargo, el cierre es parcial y temporal, y la empresa Rellenos Sanitarios, S.A. de C.V. (Resa) aún puede operar mientras acredite el manejo adecuado de los riesgos.
Reacción del Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Puebla informó que el servicio de limpia se mantendrá con normalidad y se implementará un proceso de recepción escalonado para evitar una crisis sanitaria en los municipios que depositan sus desechos en Chiltepeque, como Huejotzingo, Cuautlancingo, Coronango, San Pedro, San Andrés Cholula, Santa Clara Ocoyucan, Amozoc y Santa Isabel Cholula.
Postura de la empresa
Resa aseguró que la operación del relleno se mantiene en un nivel moderado, mientras cuadrillas de trabajadores colocan costales de arena para contener el desbordamiento de lixiviados. Los camiones de basura continúan llegando al sitio.
Protestas y detenciones
Activistas y pobladores de Santo Tomás Chautla, comunidad vecina al basurero, exigen el cierre total y definitivo. Durante las protestas, dos habitantes fueron detenidos por la policía municipal, lo que generó el cierre del Boulevard Valsequillo. La agrupación "Yo Seré tu Voz, Colectivo por los Animales y Medio Ambiente" denunció represión y agresiones.
Impacto ambiental y en la salud
Santo Tomás Chautla se ubica a menos de 1.5 kilómetros del basurero. Los habitantes reportan enfermedades renales, malformaciones congénitas y cáncer asociadas a la contaminación. El 11 de mayo, un video mostró lixiviados saliendo por un túnel construido por Resa hacia un arroyo que desemboca en el Atoyac y la presa Valsequillo, cuyas aguas irrigan más de 34 mil hectáreas de cultivos.
Denuncias previas
A pesar de las denuncias, la Profepa dictaminó en marzo que no procedía la clausura, argumentando que no había escurrimientos de lixiviados. Sin embargo, los habitantes señalaron que la inspección se realizó en temporada de sequía, mientras que los problemas aparecen con las lluvias. Tras las recientes precipitaciones, nuevos videos documentaron los escurrimientos que contaminan fuentes de agua y cultivos.



