La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó este lunes un conflicto con Estados Unidos por el incidente ocurrido con dos agentes de la CIA que murieron en un accidente en el estado de Chihuahua, y que según México no estaban autorizados a operar en el país. En su conferencia mañanera, Sheinbaum manifestó su disposición a pasar la página a la controversia desatada la semana pasada tras conocerse que los dos agentes fallecieron junto a dos funcionarios de la fiscalía local durante una operación de desmantelamiento de un laboratorio de drogas sintéticas.
Declaraciones de Sheinbaum
“Esperamos que sea un caso de excepción... que no se vuelva a repetir una situación como ésta”, dijo la mandataria. Insistió en que se debe aclarar cómo fue el operativo en Chihuahua y urgió a la Fiscalía General de la República y a las autoridades correspondientes a que actúen en el caso, luego del debate que habrá en el Senado.
Detalles del incidente
La Secretaría de Seguridad federal informó el sábado en un comunicado que uno de los agentes estadounidenses ingresó a México como visitante y el otro con un pasaporte diplomático. Ratificó que no estaba al tanto de que agentes extranjeros estuvieran operando en el territorio. Los fallecidos eran miembros de la CIA, confirmaron a The Associated Press un funcionario de Estados Unidos y otras dos personas familiarizadas con el asunto, bajo condición de anonimato. La CIA no ha hecho comentarios.
Contexto de cooperación bilateral
El año pasado, el gobierno mexicano acordó con la administración de Donald Trump un plan para coordinar acciones e intercambiar información en materia de seguridad, con respeto a la soberanía de ambos países. Sheinbaum destacó la colaboración con el embajador estadounidense Ronald Johnson, pero recordó que Estados Unidos “no son un país que nos tengan que decir cómo nos comportamos”.
Citaciones y antecedentes
La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, y el fiscal estatal César Jáuregui fueron citados para el martes por la cámara alta del Senado. Desde hace décadas, la presencia de la CIA y la DEA en México ha estado marcada por claroscuros y controversias. En 2012, una camioneta de la embajada estadounidense fue baleada en las afueras de Ciudad de México y dos agentes de la CIA resultaron heridos. Durante la administración de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), los movimientos de las agencias estadounidenses fueron restringidos con una ley que sigue vigente y que exige a los agentes extranjeros informar previamente al gobierno mexicano de sus acciones.



