La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum negó el miércoles que agentes de la CIA estén operando en México, como reportaron la víspera CNN y The New York Times, y dijo que esas informaciones buscan dañar la imagen de su gobierno tras las tensiones surgidas por la muerte de dos miembros de esa agencia el mes pasado en el estado norteño de Chihuahua.
Declaraciones de Sheinbaum
“Es una ficción del tamaño del universo”, dijo Sheinbaum al rechazar la información que difundió The New York Times que refiere que agentes de la CIA apoyaron con información la operación del 28 marzo en el estado de México donde murió un presunto integrante del Cártel de Sinaloa y su chofer tras la explosión del vehículo en el que se trasladaban. Las autoridades estatales informaron el martes que aún están investigando el accidente.
El reporte del diario estadunidense coincidió con la información que difundió también el martes la cadena CNN, que señaló que agentes de la CIA facilitaron esas dos muertes. Sheinbaum aseguró que el objetivo de esas informaciones es transmitir el mensaje de que “la presidenta no está diciendo la verdad”.
Antecedentes del incidente
Dos miembros de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) murieron el 19 de abril junto con dos funcionarios de la fiscalía de Chihuahua cuando la camioneta en la que viajaban cayó por un barranco en las escarpadas montañas que unen Chihuahua —fronteriza con Texas— y el estado de Sinaloa, donde se había desmantelado un laboratorio clandestino de drogas sintéticas.
Tras el accidente, el gobierno de Sheinbaum alegó que no había sido informado sobre la presencia en el país de los dos funcionarios estadunidenses fallecidos y aclaró que no estaban autorizados para actuar en territorio mexicano, lo que generó fricciones con la administración de Donald Trump.
Llamado a evitar la confrontación
La mandataria ratificó en su habitual conferencia matutina que hay grupos “conservadores” en Estados Unidos y México que “quieren que haya una mala relación” entre los dos gobiernos para alentar “la intervención de Estados Unidos en México” y añadió que “lo importante es que nosotros no caigamos en esa trampa”.
Al ser preguntada sobre las afirmaciones que realizó el martes el director de la DEA, Terry Cole, en el Senado estadunidense —donde aseguró que el caso del gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, “es sólo el comienzo”— la mandataria insistió en que Estados Unidos tiene que presentar pruebas contra el político oficialista. “Ellos saben y nosotros sabemos que todo tiene que ser en el marco de respeto de las leyes de ellos y de las leyes de nosotros”, agregó.
Rocha Moya, quien se separó temporalmente de su cargo, fue acusado a fines de abril, junto con otros nueve funcionarios mexicanos, de narcotráfico y tenencia ilícita de armas por la fiscalía de Nueva York.



