La mañana de este jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, recibieron nuevamente en la Casa Blanca al rey Carlos III y a la reina consorte Camila para despedirlos formalmente en su último día de visita de Estado. La jornada continuará en Virginia.
Despedida sin declaraciones
En el pórtico sur de la residencia oficial, donde ondeaban banderas estadounidenses y británicas, Trump y Melania dieron el último adiós a la pareja real y posaron para una foto oficial. Ninguna de las figuras políticas respondió preguntas de la prensa presente.
“Es un gran rey. El mejor rey, a mi juicio”, dijo el presidente estadounidense antes de acompañar a los soberanos al interior del edificio para un breve encuentro. Minutos después, Trump acompañó a Carlos III y Camila y los despidió con un saludo mientras abordaban un automóvil para continuar su viaje al emblemático cementerio militar de Arlington.
Ofrenda floral y visita turística
En Arlington, los reyes colocaron una ofrenda floral en la Tumba del Soldado Desconocido en honor a los combatientes enterrados allí. Los monarcas, conocidos por apoyar causas medioambientales, dedicarán la última etapa de su estancia en Estados Unidos a una visita turística al Parque Nacional de Shenandoah, una ventana a la rica naturaleza estadounidense.
También llegarán a la pequeña comunidad de Front Royal, donde participarán en una fiesta vecinal como parte de las festividades por el próximo 250 aniversario de la independencia del país norteamericano del antiguo Imperio Británico. Más tarde, Carlos III y Camila asistirán a una carrera de caballos cerca del pintoresco pueblo The Plains. Se espera que la reina visite una granja equina para dar visibilidad a la larga historia común en este deporte.
Reunión con la gobernadora
En el marco de estas visitas, todas en el estado de Virginia, los monarcas se reunirán también con la gobernadora del estado, la demócrata Abigail Spanberger.
La pareja real llegó a Estados Unidos el pasado lunes, en su primera visita de Estado a la nación estadounidense desde su coronación y también la primera en la Casa Blanca desde que Trump regresó al poder.
Agenda de la visita
El martes, día central de su programa, los reyes protagonizaron una pomposa ceremonia oficial de recibimiento en la que Trump no escatimó elogios dirigidos a los monarcas y a la “estrecha amistad” que une a los antiguos países enemigos. Ese mismo día, el rey pronunció un discurso histórico ante el plenario del Congreso en el que condenó el intento de asesinato de Trump, acaecido el fin de semana en Washington, y subrayó los lazos históricos que unen a ambos países.
El miércoles, Carlos III y Camila viajaron a Nueva York, donde rindieron homenaje a las víctimas del 11-S y asistieron a eventos culturales, antes de regresar a Washington. Desde Estados Unidos, la pareja real viajará a las Bermudas, territorio miembro de la Mancomunidad Británica de Naciones.
Contexto diplomático
La visita de los reyes británicos se produce en un momento de tirantez diplomática entre la Administración de Trump y el Gobierno laborista de Keir Starmer por la falta de apoyo de Londres en la guerra de Irán. Se cree que la buena sintonía de Trump con Carlos, del que dijo ayer que habría apoyado a Washington militarmente en el conflicto si de él dependiera, puede ayudar a limar asperezas.



