8M: La lucha histórica de las mujeres por la igualdad y su papel en México
Generalmente, en nuestra sociedad, valoramos a una persona en fechas específicas como cumpleaños, santos o reconocimientos públicos. Sin embargo, el valor humano es una cualidad que debe apreciarse las 24 horas del día, todos los días del año. Algo similar ocurre con las mujeres, quienes han estado recuperando progresivamente algo que siempre les ha pertenecido: su plena calidad de persona y su lugar en la sociedad.
Un reconocimiento que trasciende fronteras
En países como México, durante siglos, se ha perdido el apoyo y la capacidad de la mujer para tomar decisiones económicas, políticas y sociales de mayor impacto. Solo en las últimas décadas, las mujeres han logrado una apertura que les corresponde por derecho natural, no solo por su origen, sino por su demostrada capacidad intelectual y humana, la cual durante mucho tiempo no se quiso reconocer.
A veces cansada, pero jamás vencida, esta frase encapsula el espíritu de resistencia y perseverancia femenina. El 8 de marzo se celebra y reconoce, desde 1975 por las Naciones Unidas, la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de derechos, la justicia, la paz y su participación activa en la sociedad. Este día sirve para reflexionar sobre los avances logrados y para hacer un llamado a la acción por la igualdad de género, eliminando brechas laborales y sociales persistentes.
Orígenes y simbolismo del movimiento
El color violeta se asocia a esta conmemoración, representando la lucha de mujeres trabajadoras a mediados del siglo XIX y principios del XX. En 1911, países como Austria, Dinamarca, Alemania y Suiza dedicaron un día a la mujer con el objetivo de obtener el derecho al voto y terminar con la discriminación sexual en el ámbito laboral. Ese mismo año, en Nueva York, 140 trabajadoras murieron en un incendio debido a la falta de seguridad en su lugar de trabajo, un evento que movilizó a 100 mil personas en su funeral, destacando la urgencia de mejoras en las condiciones laborales.
Mujer segura de sí misma, deja huella donde sea y brilla con su propia luz. Lo que está claro es que los derechos de la mujer son parte inalienable, integrante e indivisible de los Derechos Humanos Universales. La plena participación en condiciones de igualdad en la vida política, civil, económica, social y cultural, junto con la erradicación de todas las formas de discriminación basadas en el sexo, son objetivos prioritarios de la comunidad internacional.
Avances y desafíos en México y América Latina
En Argentina, la fecha adquirió un renovado impulso desde 2015 con el movimiento “Ni una menos”, que visibilizó la problemática de los homicidios y la violencia machista. La ONU ha definido su lema para 2026 como “Derechos. Justicia. Acción. Para todas las mujeres y niñas”, enfatizando la necesidad de acciones concretas.
Actualmente, en México, existen 13 mujeres gobernadoras de estados, un número que representa un aumento significativo tras la reforma de paridad de género y las elecciones recientes. Este logro político se complementa con hitos históricos como el 3 de julio de 1955, cuando las mujeres emitieron por primera vez su voto en el país. Además, la tasa de participación económica femenina ha experimentado un notable crecimiento, pasando del 12% en 1960 al 46% en 2025.
La realidad es que, con su capacidad y esfuerzo, la mujer está tomando el papel que siempre ha sido suyo, ocupando un lugar de primer orden en la sociedad. Felicidades hoy y siempre a todas las mujeres que continúan luchando por un mundo más justo e igualitario.
