Alerta crisis de seguridad en zonas arqueológicas de México
Alerta crisis de seguridad en zonas arqueológicas

Después de los incidentes de violencia en Teotihuacan, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reporta la instalación de arcos detectores de metales en sitios como Teotihuacan, Chichén Itzá, Tulum, Monte Albán y Palenque. Sin embargo, la arqueóloga Noemí Castillo señala que en todo el país hace falta más presupuesto y custodios para atajar el problema.

Falta de seguridad generalizada

“Realmente, a todos los sitios arqueológicos de México les falta seguridad, les falta vigilancia y a eso podemos sumar que hay una gran desorganización en el Instituto, pero eso ya tiene varios años”, asegura Castillo en entrevista. La falta de seguridad ocurre en los 178 sitios arqueológicos abiertos al público, además de más de 60 mil sitios ubicados a lo largo del país, que quedan vulnerables al saqueo.

En el caso de Teotihuacan, Castillo expone que el sitio tiene 5 mil hectáreas y los visitantes se enfocan en subir a las pirámides, ignorando la importancia histórica. “Las pirámides sólo son basamentos y lo más importante es la historia y lo que hay en los museos”, añade.

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Turismo y saqueo

Castillo critica el turismo como aspecto depredador: “No me gustan los turistas, porque yo no hago arqueología para el turismo, yo hago historia, y a mí no me interesa que acuda un gringo o un chino, sino que vayan los niños mexicanos y aprendan lo que es suyo”. La falta de vigilantes afecta tanto a grandes sitios como a pequeños, donde apenas hay un guardián o incluso cierran por falta de visitantes.

En Chichén Itzá también hay poca seguridad y exceso de vendedores, aunque el INAH afirma haber reforzado la seguridad. El saqueo de piezas continúa, especialmente en sitios no explorados, y se ofrecen piezas mayas en Europa.

Problemas estructurales del INAH

Castillo señala que existe la percepción de que el INAH es una institución millonaria, pero no tiene recursos suficientes. Por ejemplo, en Tehuacán trabajó tres décadas, pero el año pasado se anunció que no había dinero para los custodios, quienes están contratados vía outsourcing sin pago puntual. Además, miles de sitios arqueológicos no se protegen, como los casos en Chalco y Texcoco, donde vecinos e investigadores han peleado por su conservación sin apoyo del INAH.

Falta de fondos para investigación

La falta de fondos también afecta la investigación. “Tenemos 800 investigadores de base para todo el INAH, de los cuales sólo hay cerca de 400 arqueólogos para todo el país. El año pasado a mis investigadores, que no son de base, les demoraron sus pagos hasta diciembre, pero seguimos con nuestras investigaciones”, lamenta.

El saqueo persiste: “El saqueo de piezas no ocurre en las zonas abiertas, sino en el montón de sitios que no se han explorado. ¿Quién lo controla? ¿El INAH? ¿Tiene gente para hacerlo? ¿Tiene planes? Yo creo que no”, concluye Castillo.

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