Colectivos de Guerrero realizan búsquedas en Semana Santa: 'Es nuestro viacrucis'
En plena Semana Santa, mientras muchos mexicanos vivían días de recogimiento religioso, colectivos de familiares de desaparecidos en Guerrero salieron a los cerros y calles para buscar a sus seres queridos, en lo que describen como "nuestro viacrucis diario".
Jornadas de búsqueda en Buenavista de Cuéllar e Iguala
El miércoles y jueves de la semana pasada, quince madres buscadoras del colectivo Familiares en Búsqueda María Herrera realizaron una intensa jornada en los municipios de Buenavista de Cuéllar e Iguala. La Comisión Estatal de Búsqueda de Personas les prestó una camioneta Urvan con capacidad para doce personas, pero al ser más, tres viajaron sentadas en cubetas, demostrando las precarias condiciones de su labor.
"Las investigaciones las hacemos nosotros", declaró Gema Antúnez Flores, representante del colectivo. "Por ese amor a nuestros hijos nos adentramos en estos lugares arriesgando nuestra integridad física".
Alto riesgo y nuevas denuncias
Antúnez reconoció que, tras los recientes asesinatos de mujeres buscadoras en Sinaloa y Guanajuato, han dimensionado el alto riesgo que enfrentan. "Lo hemos valorado, pero no importan los riesgos que corramos, lo que queremos es encontrar a nuestros seres queridos de cualquier forma".
Durante las búsquedas, se acercaron cinco familias en Buenavista y tres en Iguala para reportar nuevos casos de desaparición. "La gente al ver que salimos, se acerca a denunciar sus casos", explicó la activista. Relató cómo una joven en Iguala, cuyo padre lleva seis meses desaparecido, les contó que las autoridades le pidieron "que deje de dar vueltas", prometiéndole avisarle si encontraban algo, algo que las buscadoras saben que raramente ocurre.
Hallazgos y obstáculos
La jornada se centró en buscar a nueve jóvenes: cinco en Buenavista y cuatro en Iguala. En Buenavista realizaron una prospección donde encontraron 25 prendas de ropa en buenas condiciones, que no parecían haber sido simplemente desechadas. En Iguala, se acercaron a un área donde les reportaron posibles fosas clandestinas, pero encontraron ciertas zonas tapadas, por lo que planean regresar con los permisos necesarios.
En la ciudad de Iguala, tristemente conocida por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014, las madres pegaron fichas de búsqueda en una iglesia. "Para nosotros son días de duelo", expresó Antúnez. "Es lo que nos tocó, vivir el viacrucis de nuestro dolor".
Otra organización se suma a la visibilización
El mismo jueves, en Chilpancingo y sin resguardo policiaco, seis madres del colectivo Guerrero No Más Desaparecidos salieron al mercado central y a un parque a pegar fichas. Francisca Mayo Ramírez, representante de la organización, afirmó: "Para las madres que tienen a un hijo desaparecido no hay descanso".
La actividad apoyó casos como el de Alexander Rubén Santos, de 16 años, desaparecido desde septiembre de 2025 en Eduardo Neri. Este año, la organización ha hallado tres sitios con fosas clandestinas en ese municipio, con restos óseos y ropa que serán analizados.
Mayo busca a su hijo Jonhatan Munivez Mayo, desaparecido desde noviembre de 2008. "Quisiera encontrar a mi hijo y aunque ya son 17 años, siento que es apenas", confesó. Aunque fueron invitadas a actividades religiosas, priorizaron la búsqueda: "No pudimos asistir a la iglesia porque necesitamos salir".
La dimensión de la tragedia
El colectivo Familiares en Búsqueda María Herrera busca a 168 personas desaparecidas, mientras Guerrero No Más Desaparecidos busca a 60. Según la Comisión Nacional de Búsqueda, en el estado de Guerrero hay más de 4,500 personas desaparecidas, una cifra que refleja la magnitud de esta crisis humanitaria que las familias enfrentan con perseverancia y dolor, transformando su luto en acción constante.



