Colectivo celebra recomendación de CNDH por caso Rancho Izaguirre y exige esclarecer omisiones
El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco reconoció este jueves la emisión de la Recomendación 11/2026 por parte de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), documento dirigido a la Fiscalía del Estado de Jalisco y al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, encabezado por el doctor Jesús Mario Rivas Souza.
Una herida abierta para las víctimas
A través de un posicionamiento público, las familias afectadas señalaron que durante meses exigieron la intervención de la CNDH para investigar lo ocurrido en el Rancho Izaguirre, sitio que calificaron como "una herida abierta" tanto para las víctimas directas como para la sociedad en su conjunto. La recomendación emitida confirma, según los colectivos, las graves denuncias que han realizado desde el inicio del caso.
Las principales omisiones señaladas por la CNDH incluyen:
- Fallas en el resguardo adecuado del lugar de los hechos
- Deficiencias en el procesamiento de indicios forenses
- Irregularidades en la preservación de la evidencia recuperada
"Estas fallas sistemáticas vulneraron el derecho fundamental de las víctimas y de sus familias a la verdad y a la justicia", afirmaron los representantes del colectivo.
La magnitud de la tragedia en Rancho Izaguirre
Las familias subrayaron que la magnitud de lo ocurrido en el Rancho Izaguirre no debe ser minimizada bajo ningún concepto. Testigos presenciales durante las diligencias relataron la recuperación de múltiples restos humanos calcinados, con fragmentos óseos que se extraían diariamente y eran colocados en cubetas, reflejando el nivel extremo de violencia registrado en el lugar.
Datos documentados en la carpeta de investigación federal revelan aspectos escalofriantes:
- Existencia confirmada de crematorios en el sitio
- Restos humanos con degradación térmica que alcanzó temperaturas de hasta 1,100 grados centígrados
- Evidencia pericial que confirma la destrucción intencional de cuerpos humanos
Exigencias de verdad y justicia
El colectivo insistió en que ninguna institución debe omitir o reducir la gravedad de los hallazgos, pues hacerlo significaría faltar a la verdad histórica y a la memoria de las víctimas. "Lo ocurrido en el Rancho Izaguirre no fue únicamente una serie de irregularidades administrativas en una investigación. Fue un lugar donde hubo muerte, donde hubo asesinatos y donde se encontraron restos humanos calcinados", afirmaron con contundencia.
Finalmente, reiteraron que su exigencia no busca confrontación institucional, sino el esclarecimiento total de los hechos y la garantía de responsabilidades para quienes permitieron las omisiones señaladas. "Las víctimas merecen justicia y la sociedad mexicana merece saber toda la verdad sobre lo ocurrido en el Rancho Izaguirre", concluyeron los representantes del colectivo, manteniendo viva la esperanza de que la recomendación de la CNDH marque un punto de inflexión en este doloroso caso.
