¿Anunciará Trump contacto extraterrestre el 8 de julio? La fecha clave que revive el mito de Roswell
Trump y el supuesto anuncio extraterrestre del 8 de julio

¿Anunciará Trump contacto extraterrestre el 8 de julio? La fecha clave que revive el mito de Roswell

La expectativa y el misterio alcanzan un nuevo punto de ebullición en torno a una noticia que ha circulado intensamente en las últimas semanas. Versiones no confirmadas aseguran que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, haría un anuncio histórico el próximo 8 de julio de 2026, donde confirmaría que su país ha establecido contacto con seres de otros planetas. Esta fecha no sería casual, ya que coincide con un nuevo aniversario del célebre caso Roswell, considerado el episodio fundacional de la ufología moderna.

El origen de los rumores y la falta de respaldo oficial

El origen de esta versión se remonta a declaraciones del cineasta Mark Christopher Lee, quien afirmó al diario británico Daily Star que una "fuente cercana" a la administración Trump le habría anticipado este anuncio trascendental. Sin embargo, es crucial señalar que se trata de un medio sensacionalista y de un testimonio indirecto, sin documentación ni respaldo institucional que lo avale. Desde Washington, no se han emitido comunicados que validen esta información, y hasta el momento, no existe confirmación oficial por parte del gobierno estadounidense ni evidencia verificable que respalde semejante revelación.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha estado investigando reportes de Fenómenos Aéreos No Identificados (UAP, por sus siglas en inglés), pero sin confirmar un origen extraterrestre. Esto subraya la diferencia entre investigar fenómenos anómalos y declarar contacto con otra civilización, una distinción sustancial en este debate.

Roswell: del mito a la explicación oficial

El 8 de julio remite inevitablemente al llamado "incidente de Roswell", ocurrido en 1947 en Nuevo México. En aquel momento, la base aérea local informó inicialmente la recuperación de un "disco volador", aunque horas después rectificó el comunicado y explicó que se trataba de un globo meteorológico. Décadas más tarde, investigaciones oficiales del Pentágono concluyeron que los restos pertenecían en realidad al Proyecto Mogul, un programa secreto destinado a detectar pruebas nucleares soviéticas durante la Guerra Fría.

A pesar de la explicación oficial, el episodio alimentó teorías sobre supuestos cuerpos extraterrestres y autopsias ocultas. En Argentina, el periodista Samuel Chiche Gelblung llegó a recrear en televisión la famosa "autopsia alienígena" para demostrar que se trataba de un montaje. Con el tiempo, aquella grabación fue reconocida como un engaño elaborado con fines comerciales, convirtiéndose en un caso emblemático de desinformación audiovisual. Las agencias estadounidenses han reiterado en distintos informes que no existe evidencia de tecnología o vida extraterrestre vinculada a Roswell.

Documentales, UAP y el nuevo debate público

El renovado interés por el tema también está vinculado al estreno del documental The Age of Disclosure, disponible en Amazon Prime Video. La producción incluye entrevistas con exfuncionarios y legisladores que abordan el fenómeno de los UAP. Entre los participantes figura el senador Marco Rubio, quien ha impulsado pedidos de mayor transparencia sobre archivos relacionados con incidentes aéreos inexplicados.

Es importante subrayar que reconocer la existencia de UAP no equivale a confirmar presencia extraterrestre. En los últimos años, el Departamento de Defensa de Estados Unidos creó oficinas específicas para analizar estos reportes. Informes públicos señalan que muchos casos permanecen sin explicación por falta de datos, pero no presentan pruebas de origen no humano.

El propio Trump, en entrevistas recientes, se mostró escéptico respecto de la vida extraterrestre, aunque admitió haber escuchado testimonios de pilotos militares sobre objetos con comportamientos inusuales. El supuesto anuncio del 8 de julio se sostiene únicamente en declaraciones indirectas y en la expectativa generada por producciones audiovisuales y teorías persistentes desde mediados del siglo XX. Hasta ahora, no hay confirmación oficial ni evidencia científica que respalde la idea de un contacto extraterrestre confirmado por Estados Unidos.

Como ha ocurrido otras veces con el fenómeno OVNI, la fascinación pública convive con la necesidad de contrastar rumores con datos verificables antes de dar por cierta una afirmación de alcance histórico.