Hermanas de activista desaparecida llevarán caso a instancias internacionales por crimen de lesa humanidad
Las hermanas de la activista Claudia Uruchurtu Cruz, desaparecida forzadamente desde el 26 de marzo de 2021, anunciaron que presentarán el caso ante organismos internacionales como un crimen de lesa humanidad. En una entrevista para el programa de análisis El Bloque, Sara y Elizabeth Uruchurtu Cruz acusaron directamente al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, y a la expresidenta municipal de Asunción Nochixtlán, Lizbeth Victoria Huerta, de saber, permitir y facilitar la desaparición de su hermana.
"México es un Estado fallido y Oaxaca un narcoestado"
"Esto es una puta pesadilla. México no debería de tener más de 130 mil desaparecidos. México es un Estado fallido y Oaxaca se ha convertido en un narco estado", declararon las hermanas Uruchurtu con crudeza. A cinco años de los hechos, sostienen que no hay justicia porque el país se ha transformado en un "narco país" donde las desapariciones y crímenes de lesa humanidad alcanzan cifras escalofriantes, comparables con naciones en guerra civil.
La determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de revocar la sentencia que otorgó libertad a Jhoan Ricardo Matus Marcial, exasesor jurídico de Victoria Huerta y condenado a 60 años por la desaparición, fue calificada como "un motivo de esperanza". Sin embargo, las hermanas denuncian que el sistema judicial en Oaxaca está manipulado.
Acusaciones directas contra autoridades
Elizabeth Uruchurtu lanzó preguntas contundentes: "¿Qué tanto sabía el gobernador Salomón Jara de la desaparición forzada? ¿Por qué defendió a Lizbeth hasta sacarla de la cárcel?". Para ella, esto convierte al mandatario estatal en "parte de este grupo que sabía, que lo ofreció y que lo facilitó".
Respecto a la expresidenta municipal, confirmaron que existe un amparo detenido por el Poder Judicial, donde Victoria Huerta cuenta con un bufete de abogados encabezado por Frank Osorio, a quien describen como "un abogado de narcos, de expresidentes municipales y prófugos en México".
Contexto de la desaparición y vínculos con corrupción
Las hermanas revelaron que Claudia investigó por más de tres años la corrupción y el robo del erario en el municipio de Asunción Nochixtlán, destinado a infraestructura y educación, además del nepotismo. "Claudia desaparece meses antes de la reelección de Lizbeth. Ella estaba desviando el dinero para su reelección, entonces, todo está vinculado claramente", afirmaron.
Recordaron un episodio particularmente doloroso: "El señor gobernador fue a Nochixtlán después de que nuestra hermana desapareció y a todo el mundo le dijo que era mentira. Que era violencia política contra la muy honesta presidenta municipal. Hasta insinuó que seguramente está de vacaciones en Europa".
Desgaste institucional y decepción con autoridades federales
Las hermanas Uruchurtu confesaron que enfrentan un "proceso de desgaste" institucional diseñado para agotarlas. "Si no hay justicia, si las autoridades mexicanas no hacen lo que tienen que hacer, lo que es su obligación, entonces sí podemos responsabilizar al Estado", declararon.
Expresaron decepción con la presidenta Claudia Sheinbaum, señalando que "llegó con una serie de iniciativas y de posturas de las que yo no he visto absolutamente nada. No hay esa atención de género". Respecto a Salomón Jara, fueron categóricas: "No hay legitimidad en el señor Salomón y sin legitimidad tú no puedes mandar".
La lucha continúa
"Seguiremos peleando y trabajando y viendo lo que hay que hacer para encontrar a Claudia, para esclarecer la verdad y para alcanzar cualquier grado de justicia que se pueda en un país como México", sostuvo Sara Uruchurtu.
Elizabeth subrayó una lección aprendida: "Nada es dado, todo es peleado". Destacó que el caso de su hermana es único porque "exservidores públicos están involucrados en este crimen de lesa humanidad y que ha llegado a juicio".
Finalmente, reconocieron el costo personal: "Te destruye financieramente, físicamente y emocionalmente". Hicieron un llamado al apoyo de la población en general para con las familias buscadoras, concluyendo que "lo único cierto es que, desde afuera, la percepción general es que México es un narco país, que México está siendo gobernado por intereses criminales".



