Estado mantiene corresponsabilidad en desapariciones por omisión, falta de prevención y participación directa
La analista Alejandra Cullen ha expuesto una crítica contundente contra la postura del Gobierno federal frente a la crisis de desapariciones que azota a México. Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum presenta datos históricos que se remontan a 1925, la realidad estadística es abrumadora: el 56% de las desapariciones registradas han ocurrido desde el año 2018 hasta la fecha, lo que evidencia una crisis de dimensiones mayúsculas durante el sexenio actual.
Manipulación de cifras y burocracia que "desaparece a los desaparecidos"
Cullen destaca que las autoridades federales mantienen una postura de negación sistemática ante esta emergencia nacional, intentando manipular las cifras oficiales para minimizar la gravedad del problema. Los cambios en los métodos de registro, lejos de buscar localizar a las personas, tienen como objetivo "desaparecer a los desaparecidos" mediante la burocracia institucional.
Esta estrategia se complementa con una falta crónica de inversión en infraestructura forense básica. El país carece de equipos suficientes para la detección de ADN, necesario para identificar los más de 72 mil cuerpos que permanecen almacenados en las morgues de todo el territorio nacional, perpetuando el dolor de miles de familias.
Un sistema de justicia "roto" que perpetúa la impunidad
La analista critica profundamente la falta de voluntad política para reformar y fortalecer a los ministerios públicos y fiscalías estatales, calificando al sistema actual como completamente "roto". Existe una narrativa oficial que centra toda la administración de justicia en la Suprema Corte, ignorando que la mayoría de los casos dependen de la integración inicial de carpetas de investigación y recolección de pruebas.
Las fiscalías no están capacitadas ni financiadas para realizar estas funciones básicas, creando un círculo vicioso de impunidad donde las desapariciones rara vez se investigan con seriedad profesional.
Corresponsabilidad estatal: omisión, falta de prevención y participación directa
Finalmente, Cullen sostiene que el Estado mexicano es corresponsable de las desapariciones a través de múltiples mecanismos:
- Omisión institucional al no implementar políticas efectivas de prevención
- Falta de recursos para investigar y localizar a las personas desaparecidas
- Participación directa de elementos oficiales vinculados al crimen organizado
Este último punto se ejemplifica con casos documentados como el de militares involucrados en desapariciones forzadas en Tamaulipas, demostrando cómo la corrupción institucional se entrelaza con la violencia criminal.
La crisis de desapariciones en México requiere, según el análisis presentado, un cambio radical en la aproximación gubernamental, que vaya más allá de la manipulación estadística y aborde las causas estructurales de un problema que afecta a decenas de miles de familias mexicanas.



