Exfiscal del GIEI acusa desinformación gubernamental sobre caso Ayotzinapa
Ángela María Buitrago, exintegrante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), ha denunciado públicamente que funcionarios del gobierno mexicano "están desinformando" a la presidenta Claudia Sheinbaum sobre las investigaciones del caso Ayotzinapa. La experta colombiana, quien ha dedicado casi una década al análisis de este crimen, sostiene que las afirmaciones realizadas por la mandataria durante su conferencia de prensa matutina del lunes pasado carecen de fundamento y contradicen la realidad de los hechos.
Negación de colaboración: una versión falsa
Durante su intervención pública, Sheinbaum manifestó que los integrantes del GIEI "no están muy abiertos" a las nuevas líneas de investigación desarrolladas por el fiscal especial Mauricio Pazarán, adscrito a la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación. Sin embargo, Buitrago desmiente categóricamente esta versión, explicando que en noviembre pasado mantuvo una comunicación telefónica con Arturo Medina, titular de Gobernación.
"En ningún momento hablamos con Arturo Medina de líneas de investigación ni mucho menos dijimos que no estábamos abiertos a las nuevas líneas que están siguiendo", afirma la exfiscal. "Si Medina le dijo otra cosa a la presidenta, está faltando a la verdad", añade con contundencia. Buitrago precisa que durante esa conversación expresó su disposición para colaborar, solicitando únicamente conocer las condiciones específicas de un eventual regreso a México.
La funeraria de Iguala: otro punto de controversia
La presidenta también afirmó que el GIEI había desechado la investigación sobre una funeraria de Iguala con hornos crematorios, señalando que los expertos consideraron que "no había más que investigar ahí". Buitrago niega rotundamente esta aseveración y presenta evidencia documental que contradice las palabras de Sheinbaum.
Según la experta, el GIEI solicitó expresamente a la entonces Procuraduría General de la República en sus informes de 2015 y 2016 que se profundizara en la investigación de esa funeraria "para determinar una eventual vinculación con los hechos y evaluar el posible destino de los normalistas desaparecidos". Lo único que el grupo descartó, basándose en análisis periciales del experto en incendios José Torero, fue la tesis de la "verdad histórica" que sostenía que los 43 estudiantes habían sido incinerados en el basurero de Cocula.
El bloqueo persistente de la Sedena
Otro punto de discrepancia fundamental gira en torno a la información que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) afirma haber entregado sobre el caso. Sheinbaum indicó que según la dependencia militar, "se ha entregado todo lo que se tiene que entregar, desde hace tiempo". Buitrago califica esta versión como "absolutamente falsa" y presenta pruebas concretas de la retención documental.
La exfiscal señala que los documentos que la Sedena sí proporcionó al GIEI mencionan explícitamente otros folios con numeración específica que la institución insiste en haber entregado, pero que permanecen ocultos. Esta situación ha cobrado nueva actualidad tras la reciente orden de un juzgado federal que exige a la Sedena liberar 853 folios de inteligencia militar que aún retiene.
"Los reportes de inteligencia que aún sigue bloqueando la Sedena pueden ser determinantes para dar con el paradero de los normalistas", advierte Buitrago, sugiriendo que podrían contener información crucial sobre los lugares a donde fueron conducidos los jóvenes o incluso sobre una posible incineración en la funeraria investigada.
La demanda de las familias y el llamado al regreso
Los padres de los 43 normalistas desaparecidos han insistido repetidamente en su petición para que el GIEI regrese a México, argumentando que son los únicos expertos que han logrado avances significativos sin caer en contradicciones. Cristina Bautista, madre del normalista desaparecido Benjamín Ascencio Bautista, expresa la postura familiar: "Como madres y padres queremos que los expertos del GIEI regresen y que les den las herramientas para trabajar, y que les entreguen los documentos que hacen falta".
Mario González, padre del estudiante desaparecido César Manuel González Hernández, respalda esta posición: "Los expertos del GIEI tienen nuestra confianza, Ángela María y los otros, porque son los únicos que han logrado avances y que no han caído en contradicciones".
Mientras tanto, Sheinbaum ha anunciado que solicitará al delegado en México del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU que recomiende nuevos expertos para dar "certeza" al esquema de investigación. Irónicamente, Buitrago es precisamente una experta de la ONU en investigaciones complejas de violaciones a derechos humanos, lo que subraya la paradoja de buscar nuevos especialistas cuando los existentes enfrentan obstáculos para continuar su trabajo.



