Luigi Ferrajoli: Un Legado de Bobbio que Propone una Constitución para el Planeta
Uno de los herederos intelectuales más notables del filósofo y jurista italiano Norberto Bobbio es Luigi Ferrajoli, nacido en Florencia en 1940. Afortunadamente, su extensa obra ha sido traducida al español y estudiada con profundidad en México y otros países de habla hispana. Ferrajoli no solo adoptó la teoría jurídica y política de su maestro, sino también un firme compromiso con ideales liberal-socialistas, evidente en su reciente publicación Una Constitución de la Tierra. Para salvar a la humanidad (2024), editada en Uruguay por la Editorial Fundación de Cultura Universitaria.
Una Propuesta Ambiciosa para Desafíos Globales
Ferrajoli se muestra, sin duda, ambicioso en su visión. Plantea la creación de una Constitución suscrita por todas las naciones del mundo para enfrentar cinco grandes crisis que aquejan a la humanidad: la catástrofe ambiental, los conflictos bélicos, la desigualdad y pobreza extrema, la explotación laboral desmedida y las migraciones forzadas. Su razonamiento es claro: los problemas actuales y los poteri selvaggi (poderes salvajes) han alcanzado una escala global, mientras que las instituciones y el derecho internacional permanecen anclados en el paradigma obsoleto del estado nacional soberano.
El núcleo de su propuesta radica en la idea de que ningún actor político o económico, por poderoso que sea, puede resolver solo desafíos como el calentamiento global, el desarme mundial o las desigualdades planetarias. Ferrajoli argumenta que solo un nuevo contrato social de carácter global, vinculante para todos los estados y pueblos, podría establecer garantías efectivas para la paz, los derechos fundamentales y la protección de los bienes vitales de la naturaleza.
¿Utopía Realista o Proyecto Viable?
Aunque la propuesta de Ferrajoli resulta estimulante, algunos podrían calificarla de utópica. Por ejemplo, ¿es realmente factible prohibir la producción de armas, incluyendo no solo las nucleares sino también las de fuego? El jurista italiano defiende su visión como una utopía realista, título del segundo capítulo de su libro Progettare il futuro (Feltrinelli, 2025). En él, presenta cien artículos de esta Constitución para la Tierra, enfatizando derechos sociales, la conservación de recursos naturales y la formación de una federación internacional de estados democráticos.
Más allá de su viabilidad inmediata, la obra de Ferrajoli sirve como una valiosa invitación a reflexionar sobre nuestra situación contemporánea. Su sentido de urgencia ante las crisis globales es indispensable y saludable, al igual que su énfasis en proteger los bienes vitales. Ferrajoli advierte que la humanidad atraviesa el momento más dramático de su historia, no para fomentar un nihilismo apocalíptico, sino para impulsar acciones concretas y proyectar un futuro mejor.
Un Jurista Comprometido con el Presente y el Futuro
A sus ochenta y cinco años, Luigi Ferrajoli demuestra una lucidez admirable. Lejos de ser un académico enclaustrado en el estudio rígido de códigos, es un jurista profundamente comprometido con los desafíos del mundo actual, viajando y promoviendo sus ideas con incansable entusiasmo. Podemos debatir los detalles de su costituzionalismo globale, que reivindica con orgullo su herencia kantiana, o cuestionar la viabilidad política de una Constitución de la Tierra.
Sin embargo, en una era donde la fuerza bruta a menudo prevalece, su convicción de que el derecho es el mejor instrumento para promover la paz, igualdad, dignidad y libertad resulta más relevante que nunca. Como heredero de Bobbio, Ferrajoli nos recuerda que solo a través del derecho, como máxima expresión de la razón humana, podremos proyectar un futuro verdaderamente democrático y libre para todas las naciones.
