Joven denuncia tortura de soldados en Peribán, Michoacán: "Me querían mochar los dedos"
Un caso de presunta tortura militar ha conmocionado al estado de Michoacán, donde un joven trabajador denunció haber sido brutalmente agredido por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el municipio de Peribán. Alfredo Medina Morelos, un cortador de aguacate de 24 años, relató en entrevista exclusiva los hechos ocurridos el pasado lunes 16 de febrero, entre las 14:00 y 15:00 horas, que han desatado una investigación oficial y levantado alarmas sobre abusos de autoridad.
Agresión física y amenazas extremas
Según el testimonio de Alfredo, un grupo de aproximadamente cinco soldados ingresó al establecimiento de máquinas tragamonedas donde él se encontraba y, sin mediar palabra, comenzó a interrogarlo de manera violenta. La negativa del joven a desbloquear su teléfono celular desencadenó una serie de agresiones físicas y psicológicas que duraron alrededor de 14 minutos, capturadas en video por una cámara de seguridad del lugar.
"Al no querer desbloquear el teléfono empiezan a golpearme con rifles y una tabla, me dieron puñetazos y rodillazos en la cara y el abdomen. Me quitaron una cadena que con tanto esfuerzo compré trabajando en el campo", declaró Alfredo, visiblemente afectado. Las lesiones en su cuello y costillas son evidentes y le impiden moverse con normalidad, según confirmó en su denuncia pública.
Lo más escalofriante de su relato fue la amenaza de mutilación: "Me querían torturar diciendo que, si no les daba la contraseña, con un cuchillo me pusieron la mano en una máquina y me querían mochar los dedos". En el audio del video, se escucha a uno de los uniformados afirmar "nosotros somos la muerte", mientras acusan al joven de colaborar como "halcón" con un grupo delictivo local, algo que Alfredo niega rotundamente.
Investigación confirmada por autoridades
La Secretaría de Gobierno de Michoacán ha respondido rápidamente a la denuncia, informando que los militares involucrados ya están bajo investigación. Raúl Zepeda, titular de la dependencia, confirmó que los uniformados pertenecen a la Sedena y señaló que "están bajo investigación conforme a las leyes militares, bajo custodia y serán debidamente sancionados".
Este caso pone en evidencia los persistentes desafíos en materia de derechos humanos y abusos de poder en operativos de seguridad en México, particularmente en estados como Michoacán, donde la presencia militar es alta debido a la lucha contra el crimen organizado. Las imágenes del video, que circulan en redes sociales, han generado indignación y exigencias de justicia por parte de organizaciones civiles.
Alfredo, quien se dedica al corte de aguacate para sustentar a su familia, insiste en su inocencia y reclama reparación del daño. "Solo quiero que se haga justicia, que no le pase a otra persona lo que a mí me hicieron", expresó, mientras las autoridades prometen transparencia en el proceso. La investigación sigue en curso, con la posibilidad de que derive en sanciones ejemplares para los responsables.