Madres buscadoras en Nuevo León realizan visita de siete templos en Semana Santa
Integrantes del Grupo Amores, conformado por madres y familiares de personas desaparecidas, realizaron este Jueves Santo la tradicional visita de los siete templos en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Este acto religioso, que conmemora el calvario que vivió Jesucristo antes de su crucifixión, fue utilizado por las mujeres para simbolizar el dolor y la lucha constante que enfrentan en la búsqueda de sus seres queridos.
Un recorrido cargado de simbolismo y exigencia
Durante el emotivo recorrido, las integrantes de la Agrupación de Mujeres Organizadas por los Ejecutados, Secuestrados y Desaparecidos en Nuevo León y Tamaulipas portaron cartelones con la pregunta ¿Dónde están? y exhibieron fotografías de sus familiares víctimas de desaparición forzada. Virginia Buenrostro, una de las participantes, explicó que esta tradición se realiza cada año desde 2012 con el propósito de pedir fortaleza a Dios en su incansable labor.
"Hoy Jueves Santo, el Grupo de Amores como cada año hacemos la visita de los siete templos, lo hacemos con mucha fe, amor y respeto", declaró Buenrostro. "Lo hacemos por todas y todos que tenemos seres queridos desaparecidos, recordando el proceso injusto que pasó nuestro señor Jesucristo".
Paralelismos entre el calvario bíblico y la realidad actual
Las madres buscadoras establecieron un paralelismo profundo entre el sufrimiento de Jesús y su propia experiencia. Buenrostro señaló que "la perversa historia en contra de Jesús vuelve ahora a repetirse con las familias de víctimas de desaparición". Describió cómo viven "el calvario de andar buscando, que nos traen de un lado a otro en la Fiscalía, así como traían a Jesús de Herodes a Pilatos".
En un mensaje contundente, agregó que las víctimas de la violencia en México se han convertido en los nuevos crucificados de la historia, con cuerpos que permanecen desaparecidos, lastimados y golpeados sin que se haya hecho justicia.
Exigencias concretas y cifras alarmantes
Durante la manifestación religiosa, las participantes elevaron una exigencia clara a las autoridades: "Exigimos al gobierno y al estado trabajar por la verdad y la justicia". Esta demanda se enmarca en un contexto de cifras preocupantes para Nuevo León.
Según datos proporcionados por las propias buscadoras, en lo que va del año 2026 (del 1 de enero al 30 de marzo) se han registrado 188 casos de desaparición en el estado. De estas personas, 99 siguen desaparecidas o no localizadas, lo que representa más de la mitad de los casos reportados en este período.
Una tradición que se mantiene viva
La visita de los siete templos durante la Semana Santa se ha convertido en un ritual anual para estas mujeres, quienes combinan su fe religiosa con su lucha social. A través de este acto público, buscan mantener viva la memoria de sus familiares desaparecidos mientras ejercen presión sobre las instituciones responsables de la búsqueda y la justicia.
El evento no solo tiene un componente religioso, sino que se ha transformado en una manifestación política y social que visibiliza la crisis de desapariciones que afecta a miles de familias en México, particularmente en estados como Nuevo León y Tamaulipas.



