Mujeres de Hidalgo rompen estereotipos al frente de carnicería familiar
Mujeres rompen estereotipos en carnicería de Hidalgo

Mujeres de Hidalgo rompen estereotipos al frente de carnicería familiar

En el corazón del municipio de Chicuautla, Hidalgo, un establecimiento llama poderosamente la atención: una carnicería atendida exclusivamente por mujeres. Giselle, Zayra y Mariana han transformado lo que comenzó como un negocio familiar fundado por su padre en un espacio de empoderamiento femenino, desafiando roles de género tradicionalmente masculinos.

Un legado familiar transformado

Giselle platica que la carnicería inició como una empresa familiar dirigida por su padre, pero con el tiempo, ella y su hermana Zayra asumieron completamente las riendas del negocio. Lo que comenzó como una fuente de ingresos se ha convertido en una plataforma para demostrar sus capacidades y crear oportunidades para otras mujeres en una industria dominada históricamente por hombres.

Capacitación y oportunidades

Mariana, de 21 años, representa perfectamente esta filosofía. Al migrar desde la Ciudad de México a Chicuautla sin experiencia laboral previa, encontró en Giselle y Zayra no solo empleadoras, sino mentoras que la capacitaron en todas las facetas del oficio. "Casi no he visto muchas mujeres en esta área... normalmente sí hay más hombres en lo que es el rubro de carnicería", reconoce Zayra Rubí, quien desde niña ha estado vinculada a este sector.

Superando desafíos específicos

Cada una de estas mujeres ha enfrentado obstáculos particulares en su camino:

  • Giselle tuvo que vencer el miedo inicial al manejar herramientas peligrosas como cuchillos y sierras, además de aprender a lidiar con el acoso de algunos clientes. "A veces sí hay un poquito de acoso, digámoslo así, pero he tratado de sobrellevar los comentarios de los hombres", comparte con determinación.
  • Zayra enfrentó la desconfianza de proveedores y colegas con más experiencia en el rubro, quienes cuestionaban sus capacidades por su género.
  • Mariana superó el desafío de iniciar una vida independiente en un nuevo municipio, adquiriendo habilidades completamente nuevas.

Un mensaje de empoderamiento

Las tres mujeres coinciden en que el trabajo duro es fundamental para el éxito. Desde su perspectiva, es crucial dar el primer paso aunque se parta desde cero, venciendo los miedos que puedan surgir. Su experiencia demuestra que los espacios laborales tradicionalmente masculinos pueden ser transformados cuando las mujeres reciben oportunidades y apoyo adecuado.

Esta carnicería en Chicuautla se ha convertido así en un símbolo local de cómo las mujeres pueden romper esquemas establecidos, no solo manejando maquinaria pesada y atendiendo clientes, sino creando redes de apoyo mutuo que fortalecen la independencia económica femenina en comunidades donde estos roles siguen siendo inusuales.