ONU condena devastadores ataques con drones en Sudán que dejaron más de 50 civiles muertos
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos, Volker Türk, condenó este miércoles de manera enérgica los múltiples y letales ataques con drones contra la población civil en Sudán. Estos ataques, ocurridos en tan solo dos días, provocaron la muerte de más de 50 personas en diversos estados del país africano, sumándose a la ya grave crisis humanitaria.
"Son un recordatorio más de las devastadoras consecuencias para la población civil del cada vez más frecuente uso de los drones en la guerra en Sudán", declaró Türk en un comunicado oficial. El funcionario internacional también denunció los ataques sistemáticos contra infraestructuras civiles esenciales, "incluidos mercados, centros de salud y escuelas", lo que constituye una violación grave del derecho internacional humanitario.
La cronología de los ataques más mortíferos
El ataque que causó el mayor número de víctimas ocurrió el 15 de febrero en el estado de Kordofán del Norte. Un dron, presuntamente operado por las fuerzas armadas sudanesas, impactó directamente en el mercado de Al Safiya, ubicado en la localidad de Sudari. Este brutal ataque resultó en la muerte de 28 civiles y dejó a 13 personas heridas, en un claro ejemplo del costo humano del conflicto.
Al día siguiente, la violencia se trasladó al estado de Kordofán Occidental. Otro dron, también atribuido al Ejército sudanés, atacó un refugio de desplazados internos en la localidad de Al Sunut. La tragedia fue aún más desgarradora, ya que entre las 26 víctimas mortales se encontraban 15 niños, mientras que otros 15 civiles resultaron heridos. Este ataque contra un lugar que debería ser seguro para los desplazados ha generado una condena internacional unánime.
Escuelas y hospitales también en la mira
Ese mismo 16 de febrero, en el estado de Kordofán del Sur, drones que se cree eran operados por las rebeldes Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) alcanzaron dos escuelas primarias en la localidad de Dilling. Aunque aún no se han precisado las cifras exactas de víctimas, el ataque contra instituciones educativas representa un atentado directo contra el futuro de las comunidades afectadas.
Fuera de la región central de Kordofán, en el estado de Sennar, un cuarto dron, identificado como perteneciente al Ejército sudanés, impactó contra el hospital Al-Mazmoun el 15 de febrero. Este ataque contra una instalación médica provocó la muerte de al menos tres civiles e hirió a otros siete, incluido un trabajador sanitario, comprometiendo aún más la ya frágil capacidad del sistema de salud sudanés.
Llamado urgente de la ONU para proteger a los civiles
Ante esta escalada de violencia, Volker Türk hizo un llamado contundente a todas las partes involucradas en el conflicto: "Los continuos ataques de todas las partes contra bienes civiles deben cesar. Deben adoptarse medidas urgentes para proteger a los civiles". El jefe de derechos humanos de la ONU enfatizó la necesidad de respetar el derecho internacional y garantizar la seguridad de la población no combatiente.
Estos ataques con drones marcan un preocupante precedente en el conflicto sudanés, demostrando cómo la tecnología militar está siendo utilizada con efectos devastadores sobre la población civil. La comunidad internacional sigue con atención la evolución de esta crisis, mientras las organizaciones humanitarias trabajan contra reloj para asistir a las víctimas y desplazados.



