Rancho Izaguirre: Un año del hallazgo que expuso la maquinaria de desapariciones en Jalisco
Mientras las familias buscadoras insisten en profundizar las investigaciones sobre el presunto centro de reclutamiento y exterminio, la respuesta de las autoridades ha oscilado entre avances parciales y omisiones preocupantes. El Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, se ha convertido en un símbolo contundente de la crisis de desapariciones que afecta al estado.
El hallazgo que cimbró a Jalisco
El 5 de marzo de 2025, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco reveló la existencia de este complejo criminal. Lo que inicialmente fue resguardado por autoridades federales en septiembre de 2024 como un predio bajo investigación se transformó, tras la intervención de las familias buscadoras, en el símbolo de un sistema de violencia institucionalizada.
En el sitio se reportó la localización de indicios de inhumaciones clandestinas y señales claras de haber sido utilizado como espacio de reclutamiento forzado y exterminio. Durante el procesamiento inicial se determinó que en el rancho se localizaron 1,844 artículos y prendas de vestir, entre ropa, calzado, gorras y mochilas, que podrían pertenecer a víctimas de reclutamiento forzado o desaparición.
Un año después: inseguridad y abandono institucional
A un año del hallazgo, el colectivo Guerreros Buscadores conmemora la fecha en medio de la inseguridad y la falta de apoyo institucional. Su representante, Indira Navarro Lugo, explicó que las líneas de investigación indican que la intervención actual en el rancho ha cubierto aproximadamente 64.4% de la superficie del predio.
En cuanto a los avances periciales, detalló que se han obtenido alrededor de 50 muestras de ADN de prendas encontradas, y que actualmente se trabaja en la confrontación genética con familiares que han reconocido algunos de estos objetos. También se han tomado muestras de ADN de restos óseos calcinados, aunque no se ha informado públicamente cuántas han resultado positivas.
Navarro Lugo expresó además su preocupación por la persistente inseguridad en la región y por la disminución del apoyo oficial a las labores de búsqueda. "Seguimos en la espera pidiendo justicia, no solo nosotros sino todas las víctimas. Es algo que nunca se va a olvidar", declaró.
Vínculos con el CJNG y nuevas evidencias
Sobre la posible relación con el Cártel Jalisco Nueva Generación, Navarro Lugo señaló que, aunque no existen indicios de que "El Mencho" operara directamente en el sitio, sí había vínculos con la estructura criminal que controla la delincuencia organizada en Jalisco. Indicó que José Gregorio Lastra Hermida, alias "El Lastra", señalado como uno de los operadores del CJNG, habría sido responsable del reclutamiento.
La activista informó que hace aproximadamente dos semanas el colectivo acudió nuevamente al rancho con autorización de la Fiscalía General de la República. Durante esa visita localizaron prendas, pequeños fragmentos de hueso y frascos tipo mostaza con líquidos extraños, algunos de ellos reventados. Los indicios se encontraron en los alrededores de las bodegas y en zonas exteriores del predio, lo que refuerza la hipótesis de que aún hay áreas del lugar que no han sido procesadas.
Detenciones y una justicia incompleta
Hasta ahora suman 17 personas detenidas relacionadas con delitos cometidos en el rancho. En julio de 2025, el Tribunal de Enjuiciamiento del Primer Distrito Judicial dictó una sentencia de 141 años y tres meses de prisión para cada uno de diez implicados, aunque una sala penal del Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco modificó posteriormente la pena tras un recurso de apelación de la defensa.
Pese a las sentencias emitidas, el colectivo Guerreros Buscadores sostiene que la justicia es parcial. Las condenas solo contemplan tres víctimas plenamente identificadas y 36 personas rescatadas con vida, mientras que en el lugar se encontraron cientos de fragmentos óseos y miles de prendas que podrían corresponder a otras víctimas.
La crisis que continúa
Mientras tanto, la crisis de desapariciones en Jalisco continúa agravándose. Indira Navarro advirtió sobre el aumento del reclutamiento de jóvenes —incluso menores de 13 años— y criticó la falta de campañas de prevención por parte del gobierno estatal. Señaló que en algunas búsquedas han localizado jóvenes originarios de Honduras que habían sido captados por redes del crimen organizado.
A 12 meses del hallazgo, el Rancho Izaguirre se ha convertido en un símbolo de la "desaparición de la desaparición". Mientras las autoridades intentan cerrar el caso o minimizar la magnitud del sitio, la persistencia de los Guerreros Buscadores mantiene viva la exigencia de que el lugar sea investigado con rigor. El Rancho Izaguirre no representa un hecho aislado, sino la evidencia de una maquinaria de violencia que el Estado no ha logrado —o no ha querido— desarticular.
