Senado urge reforzar políticas de prevención para transformar patrones culturales de violencia
A 12 años de la incorporación del principio de paridad en la Constitución y 19 años desde la creación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, tres destacadas parlamentarias mexicanas coinciden en que el principal obstáculo es la falta de cumplimiento efectivo. Además de señalar insuficiencias institucionales y presupuestales, enfatizan la necesidad de cambios culturales profundos y voluntad política para combatir la impunidad.
Laura Itzel Castillo: Consolidar fiscalías y presupuestos con perspectiva de género
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, subraya la urgencia de consolidar y especializar fiscalías, profesionalizar a los operadores del sistema de justicia y mejorar la coordinación interinstitucional entre los distintos órdenes de gobierno. “Se requiere asegurar presupuestos con perspectiva de género suficientes y sostenidos”, afirma. Plantea que reforzar las políticas de prevención es clave para transformar patrones culturales, ya que la violencia no se erradica solo con sanciones, sino desde la transformación estructural de las desigualdades que la originan.
Kenia López Rabadán: Incluir a los hombres en el cambio de paradigmas
La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, alerta sobre reacciones violentas de algunos hombres ante el empoderamiento femenino. “En algunos lugares del mundo, vemos reacciones de jóvenes hombres que están siendo incluso más violentos con las mujeres porque viven nuestro empoderamiento como una herida”, señala. Considera que, más allá de las leyes, es esencial incluir a los hombres en el cambio de paradigmas, promoviendo pedagogía para que entiendan y quieran ser parte de la solución.
Ivonne Ortega: Enfocarse en desigualdades estructurales y eliminar impunidad
Ivonne Ortega, única mujer coordinadora de una bancada en el Congreso, cuestiona la impunidad que protege a abusadores. “¿Cómo es que podemos pedir a las víctimas de violencia que denuncien a sus abusadores, si cuando se atreven a hacerlo el mismo Estado los protege y los blinda?”, pregunta. Define que el pendiente no es de redacción en las leyes, sino de implementación, enfocándose en desigualdades estructurales como la autonomía económica y un Sistema Nacional de Cuidados.
Avances y desafíos en paridad y violencia de género
Las parlamentarias destacan logros como la paridad constitucional y la mayoría femenina en la Cámara de Diputados, pero advierten que esto no se traduce automáticamente en mejoras para la vida de las mujeres.
- Laura Itzel Castillo resalta que la paridad en México es un mandato constitucional, no una política transitoria, y urge aplicarla en el sector productivo.
- Kenia López Rabadán enfatiza la obligación de un Congreso paritario de priorizar temas de género y respaldar presupuestos con perspectiva de género.
- Ivonne Ortega señala que la presencia numérica de mujeres no garantiza una verdadera toma de decisiones, ejemplificando con casos como el de Cuauhtémoc Blanco.
En conjunto, las líderes políticas coinciden en que el camino hacia la erradicación de la violencia requiere de un esfuerzo integral que combine leyes, presupuesto, educación y un cambio cultural profundo, superando la mera retórica para lograr transformaciones reales y sostenibles.



