"No hay esperanza con Claudia Sheinbaum": Javier Sicilia a 15 años del Movimiento por la Paz
El poeta y activista Javier Sicilia lanza una dura advertencia: con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo "no hay esperanza" y su gobierno profundiza la crisis de violencia que azota a México. En el marco de la conmemoración de los 15 años del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJyD), Sicilia sostiene que la violencia no sólo persiste, sino que se ha intensificado en un contexto de debilidad institucional, impunidad generalizada y un Estado incapaz de juzgarse a sí mismo.
Un Estado criminal perpetuado por todos los partidos
Sicilia sentencia que la violencia continúa escalando y los riesgos para víctimas y sociedad son cada vez más graves: desapariciones forzadas, asesinatos y secuestros son moneda corriente, mientras que la democracia se ha convertido en una mascarada bajo la complicidad con el crimen organizado. El activista es categórico al señalar que PRI, PAN y Morena han perpetuado un Estado criminal, incapaz de proteger a la sociedad ni de ofrecer justicia real.
"No hay esperanza con Claudia Sheinbaum. Yo la considero una pobre mujer: hablan de 'señora científica', pero no está a la altura de nada. Camina hacia donde han caminado Calderón, Peña Nieto y otros gobiernos: hacia la criminalidad, cada vez de forma más cínica y estúpida", asegura Sicilia en entrevista. "Manipulan las cifras de desapariciones y feminicidios, borran datos y no investigan las causas. No hay ninguna esperanza en el Estado; la justicia transicional que propusimos ni siquiera se menciona. El Estado debe ser refundado, no transformado".
Cifras que maquillan una realidad devastadora
El fundador del MPJyD subraya la evolución dramática de la violencia en México: "Antes había 240 mil muertos y 10 mil desaparecidos; hoy tenemos más de un millón de muertos y un número creciente de desaparecidos", mientras las cifras oficiales se maquillan sistemáticamente. Sicilia enfatiza que el Estado no sólo no protege a los ciudadanos, sino que profundiza la violencia estructural, con más de un millón de desplazados forzados en todo el país.
Para el activista, el problema trasciende a gobiernos individuales y se arraiga en la estructura misma del Estado mexicano: "Cada gobierno que llega se corrompe más y esa criminalidad se profundiza. No ha habido voluntad política en ningún partido. PRI, PAN, Morena, todos se han sumado a esta lógica de impunidad y criminalidad".
Morelos: reflejo de la crisis nacional
A nivel local, Sicilia advierte que la violencia y la impunidad en Morelos reflejan fielmente los problemas nacionales. Sobre la gobernadora Margarita González Saravia, señala: "Puede haber buena voluntad, pero frente a un Estado rebasado por la criminalidad resulta insuficiente. Se detiene a los autores materiales, pero no se investigan las redes ni las causas, ni se llama a cuentas a los funcionarios coludidos".
Como ejemplo del clima de violencia en la entidad, menciona casos recientes de activistas asesinados en el municipio de Temoac, como Sandra Rosa Camacho, y recuerda también el homicidio de Samir Flores Soberanes, asesinado en Amilcingo por su oposición a la termoeléctrica de Huexca. "En Morelos vemos casos que estremecen: Temoac, Sandra Rosa, activistas asesinados. Son episodios que sacuden momentáneamente, pero debajo hay un iceberg de crímenes y desapariciones que no se está mostrando", afirma.
Instituciones creadas que se pudrieron
El MPJyD, surgido como respuesta al multihomicidio ocurrido el 28 de marzo de 2011 en Temixco, Morelos, que cobró la vida de siete personas incluyendo familiares cercanos de Sicilia, ha buscado incidir en la justicia mediante acciones concretas:
- Impulsión de la Ley de Atención a Víctimas durante el gobierno de Felipe Calderón
- Intervención en el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa bajo Enrique Peña Nieto
- Participación en la creación de la Comisión de Búsqueda de Desaparecidos
Sin embargo, Sicilia lamenta profundamente que estas acciones hayan sido debilitadas con el tiempo: "Las instituciones que creamos se pudrieron; están muy corroídas. La justicia transicional, que propusimos para que el Estado pueda juzgarse a sí mismo, ni siquiera se menciona. Propuestas hay, pero no hay voluntad política porque el Estado está corrompido hasta la médula".
Justicia simbólica frente a realidad aplastante
Al abordar la situación de su familia y las víctimas del multihomicidio que motivó el surgimiento del MPJyD, Sicilia responde con pausa y claridad cuando se le pregunta si considera que hubo justicia: "No. Para mi familia ha habido actos simbólicos, pero en el país es apenas una gota frente a cientos de miles de casos".
"Sí hay sentencias: hasta ahora se ha detenido a 11 personas, de las cuales varias ya fueron condenadas. Pero la justicia real no se alcanza; el Estado no puede juzgarse a sí mismo", añade con evidente frustración.
Llamado a la unidad y la acción ciudadana
Sicilia cierra con un llamado urgente a la sociedad civil y a la unidad nacional: "La gente debe unirse y generar una agenda mínima para detener esto. Mientras no haya concentración y unidad en las demandas, no va a pasar nada. El problema es la fragmentación social; mientras no haya unidad, el escenario no va a cambiar".
"Es necesario enfrentar la crisis para poder construir una salida. Hay que atreverse a mirar la dimensión del problema para poder salir de él", concluye el activista, cuyo movimiento cumple 15 años de lucha en un México donde, según sus palabras, la democracia se ha convertido en mascarada y el Estado en entidad criminal.



