Las tres grandes incógnitas que el gobierno federal no ha explicado sobre los desaparecidos
Ayer, en un acto repetido, la Presidenta Claudia Sheinbaum y su gabinete volvieron a presumir cifras a la baja en materia de inseguridad. Sin embargo, una vez más, omitieron un dato crucial: las personas desaparecidas se incrementaron un alarmante 10% tan solo de febrero a marzo de 2026.
La mandataria tardó más de un año en ofrecer una explicación sobre la base de datos de la Comisión Nacional de Búsqueda, incumpliendo su promesa de marzo de 2025 de hacerlo en 15 días. Cuando finalmente lo hizo, eligió estratégicamente el viernes previo al inicio de las vacaciones de Semana Santa.
Un truco viejo para ocultar una crisis
Esta maniobra, tan antigua como cuestionable, buscaba minimizar la atención sobre un tema que, según expertos, se les ha salido de control. El objetivo era claro: reducir drásticamente la base de datos y declarar, de un plumazo, que los desaparecidos no eran 130 mil, sino apenas 43 mil.
Más allá de la insensibilidad que implica borrar a decenas de miles de personas buscadas por sus familias, esta acción revela una grave incongruencia gubernamental. ¿Cómo pueden reconocer solo 43 mil desaparecidos cuando los Servicios Médicos Forenses estatales reportan 72 mil cuerpos sin identificar? Esta es la primera explicación que el oficialismo ha eludido.
La distribución temporal: otro misterio
Además, el gobierno no ha aclarado cómo se distribuyen en el tiempo estos 43 mil casos que sí admite. ¿Cuántos corresponden al sexenio de Andrés Manuel López Obrador, cuántos al de Felipe Calderón, cuántos a la Guerra Sucia y cuántos a la actual administración de Claudia Sheinbaum? Esta falta de transparencia constituye la segunda gran omisión en las explicaciones oficiales.
Manipulación estadística y altibajos inexplicables
El manejo de la base de datos de desaparecidos ha sido particularmente cuestionable. Hasta noviembre, el registro promediaba más de mil desapariciones mensuales. A partir de diciembre, la cifra comenzó a desplomarse, llegando a 620 en enero.
Tras presentar nuevos criterios de medición y ajustar las cifras a la baja, paradójicamente, los números volvieron a subir: 770 casos en febrero y 940 en marzo. Estos altibajos en la contabilidad oficial no han sido justificados, representando la tercera explicación pendiente.
Una crisis que se agrava bajo la actual administración
La realidad es contundente: la crisis de desaparecidos en México se ha intensificado durante el gobierno de Claudia Sheinbaum. Esta situación contribuye significativamente a que, según encuestas del propio INEGI, la población se sienta más insegura que antes.
Mientras el gobierno no aborde esta crisis con mayor transparencia, claridad y sensibilidad humana, no podrá afirmar tener una estrategia de seguridad exitosa. Esta falta de compromiso quizás explique por qué las autoridades prefieren confrontar con la ONU, las madres buscadoras, activistas, organizaciones civiles, expertos, el GIEI y la prensa, en lugar de resolver el problema de fondo.



