La evolución de la estrategia electoral de Morena: Del Plan A al Plan B rumbo a 2027
Históricamente, las reformas electorales en México surgieron de demandas de partidos opositores y grupos sociales. Sin embargo, con la llegada de Morena a la Presidencia, este patrón ha cambiado drásticamente. Expertos señalan que el partido gobernante busca consolidar su hegemonía a través de modificaciones legales, generando un intenso debate sobre el futuro de la democracia en el país.
El Plan A: Una reforma ambiciosa y controvertida
En 2022, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador presentó una reforma electoral que incluía la elección directa de consejeros electorales y un cambio en el sistema de representación proporcional. Según Eduardo R. Huchim, ex consejero electoral, esta proporcionalidad pura habría evitado problemas como la sobre representación observada en 2024. No obstante, la Suprema Corte declaró esta reforma inconstitucional, aunque fue retomada posteriormente por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El Plan A enfrentó críticas por tres propuestas clave: recorte al financiamiento de partidos, incluso aliados de Morena; modificación en la asignación de plurinominales; y eliminación de escaños en el Senado. Arturo Sánchez, ex consejero electoral del IFE, advirtió que tales cambios podrían dar más control al partido mayoritario, limitando la competencia política.
El Plan B: Un enfoque en las elecciones de 2027
Ante el fracaso del Plan A, Morena impulsó el Plan B, que buscaba empatar la revocación de mandato con las elecciones intermedias de 2027. Sánchez criticó esta medida, señalando que promover el voto a favor en un proceso de revocación equivale a hacer campaña electoral, enviando un mensaje claro a la ciudadanía: voten por Morena. Aunque los cambios a la revocación de mandato no prosperaron, la reforma electoral aprobada se consideró insuficiente para los objetivos del partido.
Enrique Gutiérrez Márquez, académico de la Universidad Iberoamericana, expresó esperanza de que la lógica no sea de imposición desde el centro, sino basada en racionalidad administrativa y presupuestal. Sin embargo, Javier Martín Reyes, investigador del IIJ-UNAM, mostró perplejidad ante iniciativas sin sustento empírico que restringen a congresos locales y ayuntamientos.
El futuro: Consolidación de hegemonía a través de leyes secundarias
Arturo Sánchez alertó que Morena, aunque no domina todo, avanza en crear condiciones difíciles para la oposición, concentrando el poder en una persona o partido. A través de modificaciones a leyes secundarias, el partido gobernante podría seguir intentando consolidar su control, cerrando espacios de participación en procesos legales. Esto plantea preguntas cruciales sobre la salud democrática de México rumbo a las elecciones de 2027.
En resumen, la estrategia electoral de Morena, desde el Plan A hasta el Plan B, refleja una búsqueda constante de ventajas políticas, con implicaciones profundas para el sistema electoral y la competencia partidista en el país.



