2026: Un año marcado por el clima extremo y riesgos ambientales crecientes
En un mundo donde la atención se centra en la geopolítica, el crimen organizado y las crisis económicas, los eventos climáticos del 2026 emergen como una amenaza silenciosa pero devastadora. México ha experimentado un febrero excepcionalmente seco, el más árido desde 1953, con temperaturas que alcanzaron un récord histórico de 42 grados Celsius en Ojinaga, Chihuahua. Este panorama no es aislado; a nivel global, fenómenos como tormentas invernales severas en Estados Unidos y lluvias récord en España están reconfigurando la normalidad climática.
El calor y la sequía: Una realidad alarmante en México
Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, reportados por Arturo Rojas de El Economista, en febrero de 2026 se acumularon solo 6.9 milímetros de precipitación, un 63% por debajo del promedio del periodo 1991-2020. El acumulado entre enero y marzo está un 24% por debajo de esa misma referencia, exacerbando la preocupación por el abasto de agua en las principales ciudades y la producción agrícola. Aunque el 2025 fue un año excepcionalmente lluvioso, compensando tres años de sequía entre 2022 y 2024, la situación actual es crítica, especialmente en regiones como el Noroeste, donde Coahuila y Durango enfrentan condiciones de sequía de moderadas a excepcionales.
Perspectivas globales: El Niño y récords de temperatura
Los expertos climáticos advierten que el segundo semestre del 2026 podría ver la llegada del fenómeno de El Niño, lo que garantizaría un nuevo récord en la temperatura promedio global. Esto no sería sorprendente, dado que entre 2016 y 2025 se han registrado los 10 años más calurosos de la historia, según la World Meteorological Organization, con datos que se remontan a 1850. En otras latitudes, los impactos son igualmente severos: en Estados Unidos, enero y febrero trajeron temperaturas bajo cero y tormentas invernales, mientras que en España, las lluvias récord dañaron 25 mil hectáreas de tierra agrícola, complicando el abasto de productos como pimientos y pepinos para Europa.
Riesgos climáticos en el panorama global
El Foro Económico Mundial (WEF) ha colocado los eventos climáticos extremos en la tercera posición de riesgos globales para 2026, solo por debajo de la confrontación geoeconómica y los conflictos armados entre estados. A largo plazo, en un horizonte de 10 años, cinco de los 10 principales riesgos están vinculados al clima o al medio ambiente:
- Eventos de clima extremo
- Pérdida de biodiversidad
- Cambios críticos en los ecosistemas
- Escasez de recursos naturales
- Contaminación
Estos riesgos afectan directamente la salud humana, la producción de alimentos y la calidad de los servicios públicos en zonas urbanas, subrayando la urgencia de no ignorarlos.
Desafíos presupuestales en México
En México, un factor de riesgo adicional es el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2026, que ha sufrido un descenso del 1.2% en recursos destinados al combate y mitigación del cambio climático en comparación con 2025. Aunque en papel se asignan 212,569 millones de pesos, incluye partidas cuestionables, como los recursos para el Tren Maya, que se consideran parte del gasto climático. Además, la conservación de áreas naturales protegidas, que abarcan el 11% del territorio nacional, recibirá su menor presupuesto en 21 años, poniendo en riesgo ecosistemas vitales.
Conclusión: Un llamado a la acción
¿Estamos listos para dejar de ver el clima como un asunto marginal? Las inundaciones, sequías y temperaturas extremas del 2026 nos recuerdan que ignorar estos riesgos solo intensifica su impacto. Es crucial que México y el mundo prioricen la adaptación y mitigación climática, antes de que los eventos extremos nos pongan en nuestro lugar. La sed y el calor que muchos sienten hoy son solo un presagio de lo que podría venir si no actuamos con decisión.
