Acapulco acelera la reconstrucción tras el devastador huracán Otis
La ciudad de Acapulco, en el estado de Guerrero, se encuentra inmersa en un intenso proceso de reconstrucción tras el paso del huracán Otis, un fenómeno meteorológico que dejó a su paso graves daños en infraestructura, servicios y viviendas. Las autoridades locales y federales han coordinado esfuerzos para restaurar la normalidad en esta emblemática zona turística, aunque los desafíos persisten.
Impacto y respuesta inmediata
El huracán Otis, que tocó tierra con fuerza inusitada, provocó inundaciones, deslaves y la caída de árboles y postes de luz, afectando severamente la conectividad vial y el suministro eléctrico. La respuesta de emergencia se activó de inmediato, con equipos de rescate y brigadas de limpieza desplegadas en las áreas más golpeadas. La prioridad ha sido garantizar la seguridad de los habitantes y turistas, así como restablecer servicios básicos como el agua potable y la electricidad.
Avances en la recuperación
En las últimas semanas, se han registrado avances significativos en la reconstrucción:
- Restauración de carreteras: Las principales vías de acceso a Acapulco han sido reabiertas, facilitando el transporte de suministros y la movilidad de la población.
- Recuperación de servicios: El suministro eléctrico se ha restablecido en más del 80% de la ciudad, mientras que los sistemas de agua y drenaje están siendo reparados progresivamente.
- Apoyo a la economía local: Se han implementado programas de apoyo a pequeños negocios y al sector turístico, clave para la reactivación económica de la región.
Desafíos pendientes
A pesar de los progresos, la reconstrucción total aún enfrenta obstáculos. Muchas familias continúan en albergues temporales debido a los daños en sus hogares, y la infraestructura hotelera requiere inversiones considerables para recuperar su capacidad operativa. Además, la temporada de lluvias representa un riesgo adicional que podría retrasar las obras.
Las autoridades han enfatizado la importancia de la colaboración ciudadana y la transparencia en el uso de recursos para asegurar una reconstrucción eficiente y sostenible. Acapulco corre contra el tiempo para volver a ser el destino turístico vibrante que era, pero el camino hacia la recuperación completa aún es largo y requiere de un esfuerzo continuo y coordinado.