Tragedia aérea en la Amazonía colombiana: Hércules C-130 se desploma dejando decenas de víctimas
Un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) se estrelló este martes tras despegar del municipio amazónico de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, provocando una de las peores tragedias aéreas militares en la historia reciente de Colombia. El balance oficial confirmado por las autoridades indica 66 militares fallecidos, 57 heridos y cuatro desaparecidos, en un accidente que ha conmocionado al país sudamericano.
Despegue normal que terminó en catástrofe
La aeronave identificada como FAC 1016, que transportaba a 128 personas a bordo, cayó aproximadamente a las 9:50 horas cuando se dirigía hacia Puerto Asís. Entre los ocupantes se encontraban 11 tripulantes de la FAC, 115 integrantes del Ejército y dos policías, según las cifras definitivas proporcionadas por el comandante de las Fuerzas Militares, Hugo Alejandro López, quien aclaró la confusión inicial sobre el número exacto de personas en el vuelo.
El impacto ocurrió poco después del despegue y generó un incendio de grandes proporciones que complicó significativamente las labores de rescate en esta zona selvática de difícil acceso. Entre los fallecidos confirmados se encuentran 58 militares del Ejército, seis tripulantes y dos policías, mientras que cuatro cuerpos permanecen sin localizar.
Héroes caídos y operación de rescate compleja
Entre las víctimas fatales se encuentra parte de la tripulación de la FAC, incluyendo al teniente coronel Juan Pablo Amador Pinilla, el mayor Jaime Alexander Fernández y la mayor Natalia Rojas Velandia. La lejanía geográfica del municipio de Puerto Leguízamo complicó enormemente la atención inicial a los heridos, muchos de los cuales fueron trasladados en motocicletas por vecinos que acudieron rápidamente al lugar del siniestro.
Los servicios médicos locales se vieron rápidamente saturados ante la magnitud de la emergencia, lo que obligó a la FAC a movilizar desde Bogotá un avión ambulancia, otro Hércules acondicionado con 50 camillas y una aeronave Casa 295 con capacidad para 24 pacientes. Ocho heridos fueron trasladados inicialmente a Florencia, mientras que otros 49 llegaron a Bogotá, donde 19 permanecen hospitalizados en el Hospital Militar y 30 en el Batallón de Sanidad.
Investigación en curso y descarte de ataque armado
El accidente ocurrió en un territorio donde operan disidencias de las FARC, específicamente los Comandos de Frontera y el Frente Carolina Ramírez; sin embargo, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, aseguró que no existen indicios de un ataque armado contra la aeronave. El funcionario explicó que parte de la munición que transportaban los militares detonó tras el impacto, lo que intensificó el fuego en el lugar del siniestro.
En el sitio del accidente, autoridades, socorristas y habitantes trabajaron conjuntamente para localizar sobrevivientes entre los restos de la aeronave, que contaba con 43 años de servicio: primero en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, hasta su transferencia a Colombia en el año 2020.
Cifras confusas y llamado a la calma
Durante las primeras horas posteriores al accidente, se divulgaron cifras distintas sobre muertos, desaparecidos y sobrevivientes, generando confusión entre la población. Las autoridades colombianas pidieron a la ciudadanía guiarse únicamente por los reportes oficiales hasta que se consolide toda la información disponible sobre esta tragedia.
"La investigación será rigurosa, transparente y con la máxima celeridad posible. El país conocerá la verdad", afirmó el ministro Sánchez Suárez, quien se encuentra supervisando personalmente las operaciones de rescate y atención a las víctimas.
Búsqueda continua y apoyo a las familias
La Fuerza Aeroespacial Colombiana continúa con la búsqueda de los cuatro militares aún desaparecidos y con el complejo proceso de identificación de los cuerpos recuperados. Paralelamente, se espera el informe oficial que determine las causas precisas del accidente, mientras las familias de las víctimas reciben acompañamiento institucional en medio del dolor por una de las peores tragedias aéreas en la historia militar colombiana reciente.
Este accidente marca un día negro para las fuerzas armadas colombianas y ha generado muestras de solidaridad tanto a nivel nacional como internacional, mientras se investigan las circunstancias exactas que llevaron a la caída del Hércules C-130 en la región amazónica del Putumayo.



