Incendio forestal en Acapulco devora 700 autos chatarra en corralón durante prolongadas horas
Un incendio forestal de grandes proporciones consumió alrededor de 700 vehículos chatarra en un corralón ubicado en la localidad de San Antonio, Guerrero, sobre la carretera federal Acapulco–Pinotepa Nacional. El siniestro, que se propagó rápidamente entre pastizales y maleza seca en la zona rural del puerto, ardió durante más de siete horas antes de ser controlado.
Origen y control del fuego
De acuerdo con la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil Guerrero, el incendio se originó en la mañana y requirió una extensa operación para su contención. Bomberos estatales y municipales de Acapulco y San Marcos trabajaron incansablemente, logrando sofocar las llamas tras un arduo esfuerzo que superó las siete horas de labores continuas.
El fuego afectó aproximadamente cuatro hectáreas de pastizales y se estima que destruyó hasta un 80% del parque vehicular almacenado en el corralón. La mayoría de estos automóviles eran considerados por las autoridades como "chatarra", lo que agravó la intensidad del siniestro debido a los materiales inflamables presentes.
Colaboración interinstitucional y afectaciones
En las labores de extinción participaron elementos de:
- Secretaría de Marina
- Guardia Nacional
- Secretaría de la Defensa Nacional
- Policía del Estado
Además, empresarios locales brindaron apoyo crucial a través de pipas particulares para suministrar agua durante la emergencia. La colaboración coordinada fue fundamental para evitar que el incendio se extendiera a áreas pobladas cercanas.
Debido al intenso humo generado por la quema de vehículos y vegetación, la circulación en la carretera federal Acapulco–Pinotepa Nacional fue cerrada temporalmente durante varias horas. La vialidad fue reabierta aproximadamente a las 5 de la tarde, una vez que las condiciones de visibilidad mejoraron y el riesgo para los conductores disminuyó.
Investigaciones en curso
Las autoridades informaron que ya se realizan investigaciones para determinar las causas exactas del incendio. Afortunadamente, el siniestro únicamente dejó pérdidas materiales, sin reportarse víctimas humanas entre los equipos de respuesta o residentes de la zona.
Este incidente pone en evidencia los riesgos asociados con el almacenamiento de grandes cantidades de vehículos chatarra en áreas propensas a incendios forestales, especialmente durante temporadas de sequía cuando la vegetación circundante se encuentra extremadamente seca y combustible.



