Las recientes lluvias torrenciales en la colonia Fidel Velázquez de la Ciudad de México han puesto al descubierto graves problemas de infraestructura que representan un riesgo constante para sus habitantes. Las precipitaciones, que superaron los niveles históricos, provocaron inundaciones en varias calles y avenidas, dejando al descubierto un sistema de drenaje obsoleto y con falta de mantenimiento.
Fallas en el drenaje
De acuerdo con los reportes de los vecinos, las alcantarillas colapsaron rápidamente ante el volumen de agua, lo que generó encharcamientos de hasta medio metro de profundidad. “Es una situación que se repite cada año, pero nunca se toman medidas preventivas”, denunció María López, residente de la zona desde hace más de 20 años. La falta de limpieza en los colectores pluviales y la acumulación de basura fueron señaladas como las principales causas de los anegamientos.
Riesgos para la población
Las inundaciones no solo afectaron la movilidad, sino que también expusieron a los habitantes a peligros adicionales. En varias viviendas, el agua ingresó a los hogares, dañando muebles y electrodomésticos. Además, se reportaron cortocircuitos en postes de luz, lo que incrementó el riesgo de descargas eléctricas. “Tuvimos que salir de casa porque el agua comenzó a subir y teníamos miedo de que hubiera un corto”, relató Juan Pérez, otro vecino afectado.
Falta de mantenimiento
Los residentes señalaron que las autoridades locales no han realizado el mantenimiento adecuado en la infraestructura hidráulica. “Cada vez que llueve fuerte, sabemos que vamos a tener problemas. Pedimos que limpien las coladeras, pero nunca lo hacen”, afirmó López. La situación se agrava porque la colonia se encuentra en una zona baja, lo que la hace más propensa a inundaciones.
Llamado a las autoridades
Ante la emergencia, los vecinos hicieron un llamado al gobierno de la Ciudad de México para que implemente un plan integral de mantenimiento y mejora del drenaje. También solicitaron la instalación de bombas de agua en puntos críticos y la creación de un sistema de alerta temprana para prevenir futuros desastres. “No queremos que esto vuelva a ocurrir. Necesitamos soluciones reales, no promesas vacías”, concluyó Pérez.



