Primer Simulacro del Año en la Zona Metropolitana
Este miércoles 18 de febrero de 2026, la Ciudad de México y el Estado de México realizarán el primer simulacro sísmico del año, un ejercicio fundamental para la preparación ante emergencias reales. Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), estos ensayos permiten identificar protocolos de acción y evaluar la respuesta tanto de la ciudadanía como de las autoridades responsables.
Hora Exacta de Activación de la Alerta
La alerta sísmica del simulacro se activará precisamente a las 11:00 horas, tiempo del centro de México. Este sonido de alerta se escuchará simultáneamente en:
- Dispositivos celulares de la población
- Altavoces del sistema C5 de la Ciudad de México
- Sistemas de alerta en los municipios participantes
El ejercicio abarcará las 16 alcaldías de la capital y todos los municipios que conforman la Zona Metropolitana del Valle de México, creando un escenario coordinado de gran escala.
Importancia de los Simulacros en la Gestión de Riesgos
Los simulacros forman parte esencial de la Gestión Integral de Riesgo, un conjunto de acciones permanentes dirigidas a:
- Identificar y analizar posibles amenazas
- Evaluar y controlar factores de riesgo
- Reducir la vulnerabilidad ante desastres
- Fortalecer la capacidad de resiliencia comunitaria
En territorios como la CDMX y Edomex, donde las condiciones geológicas —incluyendo la ubicación sobre placas tectónicas y subsuelos inestables— incrementan el riesgo sísmico, estos ejercicios adquieren especial relevancia. Buscan crear e implementar políticas públicas y estrategias que fortalezcan el desarrollo sostenible y la capacidad de resistencia ante emergencias.
Un Ejercicio Multinivel con Participación Social
El informe "Sismos en México y ejercicios de emergencia" destaca que los simulacros involucran activamente a los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) junto con diversos sectores de la sociedad civil. Esta colaboración multifactorial permite:
- Probar procedimientos de evacuación y seguridad
- Identificar áreas de mejora en la respuesta institucional
- Fomentar una cultura de prevención entre la población
- Reducir el impacto potencial de desastres naturales
Como medida preventiva, el simulacro del 18 de febrero representa una oportunidad crucial para evaluar y fortalecer los protocolos existentes, asegurando que tanto autoridades como ciudadanos estén mejor preparados para enfrentar una emergencia sísmica real.



