Dania Ravel supera el síndrome del impostor y se despide del INE tras nueve años
Dania Ravel vence síndrome impostor y deja INE

Dania Ravel culmina su trayectoria en el INE tras superar desafíos personales e institucionales

El próximo 4 de abril marcará el final de una era en el Instituto Nacional Electoral (INE), con la salida de la consejera Dania Ravel después de nueve años de servicio. Su partida no solo representa un cambio en la composición del organismo, sino el cierre de un capítulo transformador para una funcionaria que llegó con cautela y se despide con una voz firme y segura.

De la inseguridad a la convicción: una lucha interna

Al ingresar al INE en 2017, Ravel enfrentó lo que ella misma describe como el "síndrome del impostor", un sentimiento de duda sobre sus capacidades en un Consejo General dominado por figuras de vasta experiencia. Sin embargo, a lo largo de su gestión, logró vencer estas inseguridades para defender sus posturas, incluso cuando estas eran consideradas políticamente incorrectas. Su evolución personal refleja un crecimiento notable en confianza y autoridad, permitiéndole contribuir significativamente a las discusiones y decisiones del instituto.

Análisis crítico de la evolución del INE

En una reflexión honesta sobre su tiempo en el organismo, Ravel identifica dos momentos clave que han impactado la fortaleza institucional:

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  • La salida de la anterior presidencia, que provocó una fuga masiva de personal técnico especializado, dejando un vacío que, según ella, aún no se ha recuperado completamente.
  • La prevalencia de "encargados de despacho" y la pérdida de colegialidad en las designaciones, agravada por reformas legales que centralizan el poder en la presidencia del INE, debilitando las áreas técnicas.

Además, destacó que los recortes presupuestales no solo afectan salarios, sino que tienen consecuencias directas en derechos ciudadanos, como la reducción en la instalación de casillas, la cancelación de pruebas piloto de urna electrónica y la falta de materiales en Braille para personas con discapacidad.

El legado de la agenda de género

Uno de los mayores orgullos de Ravel durante su gestión ha sido impulsar la agenda de género dentro del INE. Su persistencia fue fundamental para que el instituto adoptara reglas de paridad en las gubernaturas, una iniciativa que inicialmente enfrentó resistencia de algunos colegas varones, pero que finalmente triunfó con cambios en la integración del Consejo. "Hoy por hoy, no hubiéramos tenido las gobernadoras que tenemos si hubiéramos tenido una integración distinta", afirmó, subrayando el impacto positivo de estas políticas en la representación política femenina.

Al despedirse, Ravel deja un legado marcado por su compromiso con la transparencia, la equidad y la fortaleza institucional, aunque también con advertencias sobre los desafíos que el INE debe superar para mantener su integridad y eficacia en el futuro.

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