Oposición rechaza reforma electoral por omisión del crimen organizado y retroceso democrático
En un fuerte posicionamiento, los partidos de oposición PAN y PRI han manifestado su rechazo a la propuesta de reforma electoral presentada por el gobierno, argumentando que omite temas cruciales como la infiltración del crimen organizado y representa un retroceso para la democracia mexicana.
Críticas del PAN: omisión del crimen organizado
El coordinador de los panistas en la Cámara de Diputados, José Elías Lixa, criticó duramente la propuesta, señalando que en un momento donde el poder del crimen organizado es más evidente, la reforma no incluye ninguna mención al respecto. "Ni una sola mención al crimen organizado. Y miren que quizá no sea casualidad, pero en el momento en el que es más evidente el poderío del crimen organizado en el país, ni una sola mención hacen en una reforma electoral", afirmó Lixa.
Adelantó que el PAN no apoyará una reforma que carezca de mecanismos efectivos contra la narcopolítica, subrayando la importancia de abordar este tema para garantizar elecciones limpias y seguras.
Rechazo del PRI: reforma antidemocrática
Por su parte, el líder de los priistas en la Cámara baja, Rubén Moreira, consideró que no vale la pena participar en una reforma que, a su juicio, destruye la democracia. Moreira expresó su confianza en que los aliados de Morena defenderán los principios democráticos construidos a lo largo de los años, destacando la seriedad y trayectoria histórica de los partidos opositores.
"Son partidos muy serios los dos. Son partidos históricos los dos. Y son partidos que están poniendo sobre la mesa la democracia mexicana", afirmó el exgobernador.
Críticas a los recortes de recursos
Moreira también criticó la intención del gobierno de recortar recursos a los partidos políticos y a las instituciones electorales, comparándolo con el subsidio asignado al Tren Maya. "El puro Tren Maya este año va a recibir de subsidio más dinero que toda la democracia mexicana y el Tren Maya no sirve para nada", dijo, enfatizando la disparidad en la asignación de fondos.
En resumen, la oposición ha cerrado filas contra la reforma electoral, acusándola de ser incompleta y perjudicial para el sistema democrático del país, lo que podría generar un intenso debate legislativo en los próximos meses.