Alianza política respalda nueva propuesta electoral de Sheinbaum
Los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y del Trabajo (PT) han anunciado públicamente su apoyo al llamado "Plan B" de reforma electoral presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum, marcando un giro significativo en su postura política. Este respaldo conjunto contrasta notablemente con su posición anterior, cuando ambos partidos votaron en contra de la iniciativa original de reforma constitucional que proponía eliminar a los legisladores plurinominales en el Senado y modificar su forma de elección en la Cámara de Diputados.
Comunicado conjunto establece nuevos principios
En un posicionamiento conjunto fechado el 13 de marzo de 2026, los partidos oficialistas y sus aliados expresaron que "acompañan el llamado 'Plan B'", una postura que no habían mostrado con la iniciativa original que finalmente no alcanzó los votos necesarios para los cambios constitucionales. El documento fue emitido luego de las últimas reuniones con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
"La presidenta de la República ha sido contundente", señalaron en el comunicado. "El objetivo del nuevo proyecto de reforma constitucional es terminar con los privilegios que durante años han encarecido innecesariamente nuestro sistema político y destinar esos recursos, a través de programas sociales, al bienestar de la población."
Principios de austeridad republicana
Los tres partidos enfatizaron que este planteamiento forma parte de los principios que han guiado al actual gobierno desde su inicio:
- La austeridad republicana
- La convicción de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre
- La certeza democrática de que con el pueblo todo, sin el pueblo nada
En el documento, los partidos consideraron que "durante décadas, el aparato gubernamental federal, estatal y municipal ha operado con costos elevados que deben revisarse con responsabilidad". Además, argumentaron que "la democracia no se fortalece con estructuras costosas ni con privilegios, sino con instituciones eficientes que respondan a las necesidades de la población".
Contraste con declaraciones presidenciales
Este nuevo apoyo político contrasta con las declaraciones realizadas el viernes por la presidenta Sheinbaum, quien fue contundente al señalar que el Verde y el PT querían seguir nombrando a los legisladores plurinominales y no deseaban que se redujera el monto de recursos a los partidos políticos.
La mandataria reconoció que de antemano sabía que su iniciativa de reforma electoral no pasaría, y aunque era factible negociarla, decidió no hacerlo. "Era muy probable que el PT y el Verde no votaran a favor, como sabíamos y teníamos la certeza de que ni el PRI, ni el PAN, ni el MC iban a votar a favor", explicó Sheinbaum.
Objetivos del "Plan B" electoral
Los legisladores de los tres partidos, que sí alcanzan la mayoría calificada para aprobar modificaciones constitucionales, indicaron que el "Plan B" tiene el propósito de fortalecer la participación directa de la ciudadanía, mediante:
- La revocación de mandato
- La ampliación de la consulta popular a temas electorales
"Ese es el sentido de esta reforma: una democracia más austera, más cercana a la gente y una justa redistribución de los recursos públicos", afirmaron en el comunicado.
Recursos para las entidades federativas
Los partidos reiteraron que los recursos ahorrados mediante esta reforma se quedarán en las entidades federativas y serán destinados a:
- Obra pública
- Infraestructura
- Otros proyectos de desarrollo
"El principio es simple: menos privilegios burocráticos y más inversión en la gente. La democracia verdadera se fortalece cuando el poder público se pone al servicio del pueblo", indicaron.
Apoyo total a la presidenta
Al final del comunicado, los partidos expresaron un "apoyo total e incondicional a la presidenta de México", mismo que no se vio con la iniciativa original de la mandataria quien, a su vez, había asegurado que era el mandato popular y fue rechazado en el ámbito legislativo.
Este desarrollo político marca un capítulo significativo en el proceso de reforma electoral, donde alianzas que inicialmente mostraron resistencia ahora se alinean detrás de una nueva propuesta que busca transformar el sistema político mexicano bajo principios de austeridad y redistribución de recursos.
