Proyecto de Reforma Electoral: Un INE Pobre y con Poderes Inquisitoriales
Reforma electoral busca INE pobre y con poderes inquisitoriales

Propuesta Presidencial: Un INE con Menos Recursos y Más Poderes

La Presidenta de México ha presentado un proyecto de reforma electoral que genera intenso debate. La iniciativa, anunciada en la conferencia matutina y que será enviada al Congreso la próxima semana, busca una reducción del 25% en el gasto electoral, lo que incluye recortes adicionales al presupuesto del Instituto Nacional Electoral (INE). Al mismo tiempo, pretende dotar al organismo de nuevas facultades inquisitoriales, como la fiscalización y el monitoreo en tiempo real del gasto y las noticias falsas en procesos electorales de todos los niveles.

Un Instituto Sobrecargado y Costoso

Los problemas de gigantismo del INE comenzaron cuando, debido a presiones de los partidos políticos, se le asignaron funciones de vigilancia electoral. Inicialmente, se encargó de revisar anuncios de televisión para evitar la guerra sucia. Luego, se le encomendó contar anuncios para controlar los presupuestos partidistas. Posteriormente, monitoreó medios para promover una equidad en la cobertura que resultó ineficaz y complicó el reporteo de campañas. Finalmente, administró tiempos de radio y televisión.

Todas estas tareas no esenciales, que consumen recursos millonarios, podrían resolverse con una simple disposición legal: el partido que viole las reglas electorales perdería su registro. Sin embargo, la legislación actual no está diseñada para prevenir infracciones, sino para que los actores políticos se defiendan de los ataques de sus adversarios.

Incentivos Perversos y Sanciones Insuficientes

Mientras un ciudadano común enfrenta consecuencias directas por violar la ley, como la pérdida de derechos políticos en casos graves, los partidos políticos reciben multas negociables y a menudo menores que los beneficios obtenidos. Esto crea un incentivo alto para infringir las normas. Un ejemplo claro es la campaña de influencers el día de la elección, donde el Partido Verde pagó una multa ridícula con las prerrogativas ganadas tras los comicios.

La democracia no es cara por sí misma; lo costoso para los ciudadanos es la falta de probidad de los políticos, los acuerdos cupulares y la facilidad con que los partidos violan la ley.

Hacia un INE Esencial y Eficaz

Es crucial devolver al INE a su función fundamental: organizar elecciones donde cada voto cuente y se cuente correctamente. Para ello, necesita herramientas reales de castigo, como anular triunfos de candidatos que difamen o divulguen noticias falsas, o retirar el registro a partidos que mientan sobre el gasto. Solo así se garantizará una democracia más transparente y justa, sin sobrecargar al instituto con tareas que distraen de su misión principal.