Sheinbaum envía al Congreso su reforma electoral: elimina plurinominales y reduce costos
Reforma electoral de Sheinbaum: sin plurinominales y más barata

Sheinbaum cumple promesa: envía al Congreso histórica reforma electoral

La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que este próximo lunes 2 de marzo de 2026 enviará al Congreso de la Unión su iniciativa de reforma electoral, un acto que representa congruencia política y lealtad absoluta con el mandato popular que recibió en las urnas. Esta propuesta no es un capricho presidencial, sino el cumplimiento fiel de uno de los compromisos más claros que asumió durante su campaña, integrado en los famosos 100 puntos que delinearon su proyecto de nación.

Un sistema electoral más directo y menos costoso

La ciudadanía mexicana ha demandado repetidamente, en foros, encuestas y conversaciones cotidianas, un sistema electoral más barato, más directo y menos controlado por cúpulas partidistas. Sheinbaum ha respondido con firmeza, declarando que "es un asunto de principios". Lo más valioso de esta iniciativa es su enfoque racional y democrático en lo esencial.

La eliminación de las listas plurinominales significa que quienes aspiren a ocupar una senaduría o diputación deberán salir a la calle, buscar el voto ciudadano directamente y rendir cuentas ante la gente. Ya no habrá curules asignadas por acuerdos en oficinas cerradas o por lealtades internas.

Cambios estructurales en ambas cámaras

En la Cámara de Diputados se mantienen las 500 curules, pero con una fórmula renovada que prioriza el voto popular:

  • 300 por mayoría relativa
  • De los 200 de representación proporcional, gran parte se asignarán por mejores resultados en distritos o por votación directa con paridad de género
  • Ocho diputaciones para mexicanos en el extranjero

En el Senado, los plurinominales desaparecen por completo, reduciendo la cámara a 96 integrantes:

  1. 64 por mayoría relativa
  2. 32 por primera minoría

Este cambio profundo devuelve el poder a la ciudadanía y obliga a los políticos a conectar de verdad con ella.

Austeridad republicana y reducción de costos

Otro pilar aplaudido y demandado es la reducción del 25% en el costo de las elecciones, que impactará en el financiamiento a partidos, al Instituto Nacional Electoral (INE), a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs) y a los tribunales electorales. Estos recursos ahorrados, potencialmente miles de millones de pesos, podrán redirigirse a salud, educación y programas sociales para el bienestar.

Como bien señaló la presidenta, "que no cuesten tanto las elecciones" es una demanda popular antigua. Además, se bajan los sueldos y prestaciones de altos funcionarios electorales, en línea con el artículo 127 constitucional, se elimina duplicidad de funciones y se fortalece la fiscalización con acceso oportuno a cuentas, prohibición de efectivo en aportaciones y uso de tecnología.

Modernización y protección de la democracia

La propuesta también moderniza y protege la democracia mediante varias medidas:

  • Facilita el voto de los mexicanos en el extranjero, incluyendo diputaciones migrantes
  • Reduce los tiempos en radio y televisión de 48 a 35 minutos diarios
  • Regula el uso de inteligencia artificial en campañas
  • Prohíbe bots para evitar manipulaciones digitales
  • Impulsa los cómputos distritales inmediatos
  • Fortalece la democracia participativa con más herramientas como referéndum, plebiscito, consulta popular y revocación de mandato
  • Reitera la prohibición del nepotismo y la no reelección consecutiva inmediata a partir de 2030 en todos los cargos de elección popular

Proceso participativo y construcción ejemplar

El proceso de construcción de esta iniciativa fue ejemplar:

  • Más de 60 audiencias públicas en 31 estados
  • Siete audiencias en Estados Unidos
  • 24 audiencias en la Ciudad de México
  • Una audiencia específica para migrantes
  • 1,357 propuestas recibidas
  • Participación de 181 expertos

Pablo Gómez, al frente de la comisión presidencial, subrayó que el objetivo es que la pluralidad política refleje la voluntad directa del pueblo, no acuerdos cupulares.

Resistencias y llamado democrático

Es cierto que la reforma enfrenta resistencias, incluso de aliados como el PVEM y el PT, que ven amenazados sus intereses particulares en financiamiento y representación. Pero la Presidenta ha sido clara y valiente: "Quien la quiera apoyar, bien; quien quiera mantener el privilegio de las listas, la gente los va a señalar".

Este mensaje no es confrontacional, es democrático. La ciudadanía decidirá en las urnas, y en el debate público, quiénes están del lado de la austeridad, la transparencia y el voto directo, y quiénes prefieren preservar un "statu quo" costoso y elitista.

Un paso adelante hacia una democracia auténtica

En síntesis, la reforma electoral de Claudia Sheinbaum es un paso adelante hacia una democracia más auténtica, más barata y más cercana al pueblo. Cumple con lo prometido, responde a lo que la gente pidió y demuestra que el gobierno de la Cuarta Transformación sigue mandando obedeciendo.

Es un compromiso honrado que merece el respaldo de quienes creen en una política al servicio de la mayoría. Habrá quienes en los medios de comunicación quieran tergiversarla, aludiendo a una dictadura imaginaria. Pero la invitación es ejercer la ciudadanía, leer el documento de fuentes primarias, discutirlo con amistades y familia; y cerrar las puertas a quienes quieren traducirla a su conveniencia.