Iniciativa de Reforma Electoral de la IV-T.2-P: Un Proceso Defectuoso desde su Concepción
Reforma Electoral IV-T.2-P: Proceso Defectuoso desde su Concepción

Iniciativa de Reforma Electoral de la IV-T.2-P: Un Proceso Defectuoso desde su Concepción

La Reforma Electoral de la IV-T.2-P ha sido sacudida desde antes de tener cimientos, sin lograr una puntada con hilo en su desarrollo. No ha demostrado ser institucionalmente contundente en su presentación, ni ha seguido los cauces naturales para el procesamiento adecuado de una iniciativa. Del "power point" al "powerless", en el fondo existe un problema de concepción y comprensión, sin mencionar las dudas sobre su intención.

Problemas Legislativos y Políticos

Una iniciativa de Reforma Constitucional en estos días no es automáticamente una reforma obsecuente y disciplinada. Legislativamente, es un documento sujeto a dictaminación y doble revisión, razón por la cual existen dos cámaras, antes de llegar a la soberana asamblea del Constituyente Permanente. Políticamente, el Poder Ejecutivo pretende que sea un mandato al dócil Congreso, un documento al cual no se le debería tocar ni una coma, independientemente de cómo llegue a esa "soberanía".

La construcción a través de una Comisión Ejecutiva prueba la ausencia de una firme idea rectora. Además, cuando ese planteamiento básico se elabora bajo el criterio de Pablo Gómez, economista de profesión y todólogo de oportunidad con el auxilio de varios ideólogos iluminados, el producto resulta tan defectuoso como ahora observamos.

Rebelión de Aliados y Explicaciones Confusas

Si a ese malsinado origen se agrega la rebelión de los aliados reacios al papel de comparsas, actuando como opositores naturales, aborteros en vez de parteros, el producto resulta, una vez más, tan defectuoso como ahora vemos. El martes por la mañana, la señora presidenta incurrió en más explicaciones confusas sobre el proyecto y sus defectos menores:

  • "En la tarde la voy a revisar (¿Apenas?)."
  • "Repito, había, digamos, 'cuestiones de más' que pusieron en algunos artículos que no tenían que ver con lo electoral."
  • "Lo hizo un equipo, y lo hizo de buena fe, no había nada."

En el lenguaje popular, los errores de buena fe tienen otro nombre y otra calificación. Pero de ahí a perder el tiempo corrigiendo las abundantes inepcias de sus colaboradores, quienes tuvieron casi siete meses para elaborar los documentos, hay una enorme distancia.

Detalles Defectuosos y Desacuerdos

En un ejemplo concreto, se menciona: "...Pero cuando se trata, por ejemplo, de esto que decíamos, de que, si se usa Inteligencia Artificial en una campaña, pues tiene que decir en grande 'Inteligencia Artificial'. Entonces, lo plantearon que se regulara en otro artículo que no era con lo electoral. Ahí yo ya no estoy de acuerdo, porque entonces parece que estamos regulando todas las publicaciones en las redes sociales, y ese es otro tema, no es lo electoral."

La presidenta añadió: "Entonces, por eso a la hora de revisarlo dije: '...no, a ver, esta parte déjenla como está normalmente en la Constitución, no la cambien y concéntrense nada más en los pocos cambios constitucionales que estamos presentando para la reforma. Ese fue el problema. Y ahora, en la tarde la reviso —la están trabajando hoy en la mañana— para ya poderla enviar, si no hoy en la noche, mañana temprano'."

Consecuencias y Reconciliación Política

Muchas veces se ha dicho que si algo empieza mal, acabará mal. Todo esto ha sido un desgaste para la presidenta y un fortalecimiento para los insumisos, a quienes ya se les ofrece la flor del perdón. Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, ha declarado: "...yo lo he dicho y lo sostengo, no sería más que un desarreglo temporal, un desacuerdo legislativo temporal que no pone en riesgo otros actos de unidad, tanto legislativo como político-electoral."

Obviamente, la coordinación parlamentaria requiere buenas maneras, pero llamar "desarreglo temporal" a una puñalada por la espalda del PT y el PVEM es un exceso diplomático, excepto si en el nuevo lenguaje político nacional se puede hablar de aliados opositores, cocodrilos voladores, maullidos de perro, ladridos de gato y rebuznos de ballena.