Regidora del PVEM en San Luis Potosí sufre humillante 'striptease' forzado en ataque público
En un escandaloso incidente que ha conmocionado al ámbito político local, una regidora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el estado de San Luis Potosí fue sometida a un violento y humillante acto donde le arrancaron la ropa en público, en lo que se ha descrito como un 'striptease' forzado. El suceso, ocurrido recientemente, ha desatado una ola de indignación y denuncias por violencia política y de género, poniendo en evidencia los riesgos que enfrentan las mujeres en cargos públicos.
Detalles del ataque y contexto político
Según informes preliminares, la agresión tuvo lugar durante un evento o reunión en la localidad, aunque las circunstancias exactas aún están bajo investigación. Testigos relatan que individuos no identificados abordaron a la regidora y, en un acto de extrema violencia, procedieron a despojarla de su vestimenta frente a otros presentes. Este hecho no solo constituye una afrenta física, sino también una profunda humillación psicológica, con implicaciones que trascienden lo personal para adentrarse en el terreno de la intimidación política.
La regidora, cuyo nombre se ha mantenido en reserva por motivos de seguridad, es una figura activa dentro del PVEM en San Luis Potosí, partido que ha manifestado su enérgico rechazo al ataque. En un comunicado, la formación ecologista condenó el acto como 'una agresión cobarde y misógina' que busca silenciar la participación femenina en la vida pública. Además, han exigido a las autoridades una investigación exhaustiva y la aplicación de sanciones ejemplares para los responsables, argumentando que este tipo de incidentes erosionan la democracia y la igualdad de género.
Repercusiones y llamados a la acción
El caso ha generado una amplia condena por parte de organizaciones de derechos humanos y grupos feministas, quienes lo han enmarcado dentro de un patrón más amplio de violencia contra mujeres en política. En México, según datos de observatorios, las agresiones a mujeres electas o candidatas han ido en aumento, incluyendo desde amenazas hasta ataques físicos, lo que subraya la urgente necesidad de mecanismos de protección más robustos.
Autoridades estatales y federales han sido interpeladas para que intervengan, con llamados a:
- Garantizar la seguridad de la regidora y su familia.
- Acelerar las pesquisas para identificar y capturar a los agresores.
- Implementar políticas preventivas contra la violencia política de género.
Mientras tanto, la víctima ha recibido apoyo psicológico y legal, y se espera que presente una denuncia formal en los próximos días. Este incidente no solo ha sacudido a San Luis Potosí, sino que sirve como un sombrío recordatorio de los desafíos que persisten en la lucha por una participación política equitativa y segura para todas las mujeres en el país.