Reunión de emergencia en Palacio Nacional tras rechazo a reforma electoral
En un giro dramático de los acontecimientos políticos, la Presidenta Claudia Sheinbaum convocó una reunión de emergencia en Palacio Nacional este jueves por la noche. La cita reunió a los operadores de su partido, Morena, junto con sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México. Según fuentes con acceso directo al encuentro, cualquier convocatoria presidencial es prioritaria, pero esta cobró un simbolismo especial tras el rechazo horas antes de la reforma electoral propuesta por Sheinbaum.
La aparición fugaz de la Presidenta y el mensaje de desdén
Los representantes del Partido Verde llegaron puntualmente, mientras que los del PT se presentaron con una hora y media de retraso. Los funcionarios del Gobierno ya esperaban en la sala. Cuando todos estuvieron presentes, se incorporó la Presidenta, permaneciendo apenas tres minutos en la reunión. Este gesto fue interpretado como un claro mensaje de desdén, reflejando el enojo de Sheinbaum porque sus aliados rechazaron su iniciativa de reforma electoral.
El esbozo del Plan B y la reacción de los aliados
El segundo mensaje de la Presidenta consistió en delinear a grandes rasgos el llamado Plan B, presentándolo como una oportunidad de redención para PT y Verde. Sin entrar en detalles, Sheinbaum expuso las líneas generales y se retiró, delegando a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la tarea de ahondar en los pormenores. El Plan B, según las fuentes, implica una serie de recortes presupuestales a nivel local, afectando a Congresos estatales, alcaldías y organismos electorales.
La recepción por parte de PT y Verde fue descrita como anticlimática y desconcertante. Los aliados expresaron sorpresa y preocupación, cuestionando la viabilidad de recortar fondos en un año electoral clave, con elecciones en todos los Estados en 2027. Preguntaron: ¿Cómo reaccionarán los diputados locales que buscan la reelección? y advirtieron que esto podría dinamitar la alianza a nivel local, abriendo puertas a la división justo cuando se necesita unidad frente a la oposición.
Tensiones y propuestas alternativas
Ante el rechazo inmediato al Plan B, surgió la pregunta: si PT y Verde ya superaron el obstáculo de separarse de Morena en la votación legislativa, ¿por qué someter la alianza a un nuevo estrés con una pieza legislativa que no les conviene? Los aliados propusieron posponer cualquier acción hasta después de 2027, incluso retomando aspectos de la reforma electoral rechazada. Según los relatos, hubo pocas respuestas del oficialismo, dejando la impresión de que el Plan B es más un berrinche presidencial que una estrategia sólida.
Reflejo de una relación deteriorada
La reunión, descrita como larga, tediosa y con poca sustancia, incluyó retrasos y visitas de médicos, evidenciando que la relación entre Morena, PT y Verde atraviesa un momento muy difícil. La discusión sobre el Plan B apenas inicia, con posibilidades de suavizarlo o endurecerlo, arriesgando un rompimiento definitivo. Este episodio subraya las fracturas internas en la coalición oficialista y plantea incógnitas sobre su futuro en un contexto electoral crucial.
