Sheinbaum y aliados activan 'Plan B' electoral tras rechazo inicial
La Presidenta Claudia Sheinbaum, junto con su partido Morena y sus aliados del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), realizaron un análisis estratégico y determinaron que, para proteger sus intereses de poder, era necesario superar el revés del voto en contra de la iniciativa presidencial de reforma constitucional en materia electoral, ocurrido la semana pasada en la Cámara de Diputados.
Ratificación de la alianza y nueva propuesta
El denominado 'Plan B' comienza con la ratificación del mensaje político emitido el domingo por las dirigencias nacionales de estos tres partidos, confirmando que, a pesar del rechazo al 'Plan A' de la Presidenta—el cual afectaba sus franquicias partidistas en términos de presupuesto y curules plurinominales—, la alianza electoral se mantiene, al menos de cara a las elecciones intermedias de 2027. La nueva propuesta de reforma constitucional, enviada ayer al Senado de la República, contará ahora con el apoyo explícito del PT y del Verde.
Cambio clave: revocación de mandato anticipada
Un aspecto destacado de esta 'minireforma' es la modificación legal para permitir la revocación de mandato desde el segundo año de gobierno, en lugar de esperar hasta el tercer mes después de cumplir el tercer año del mandato. Esto abre la posibilidad de que, para las elecciones intermedias de 2027, la Presidenta Sheinbaum pueda figurar en las boletas electorales, utilizando su alta popularidad—que ronda entre el 60% y 70% según encuestas de credibilidad—para impulsar electoralmente a la alianza Morena-Verde-PT.
En este contexto, se trata de una revocación de mandato impulsada desde el poder, específicamente desde la Presidencia de la República, y no por la oposición para aprovechar este mecanismo constitucional de democracia participativa. La oposición no ha solicitado consultar a la población sobre la permanencia de Sheinbaum en el cargo, consciente de sus elevados niveles de aceptación.
Objetivo: consolidación del poder oficialista
Así, esta reforma, que en teoría podría haber provenido de los opositores, emana desde la cúpula del oficialismo con el claro objetivo de consolidarse y mantenerse en el poder, siguiendo un patrón similar al de la reforma electoral rechazada la semana pasada, que también fue enviada desde la Presidencia.
Recortes al gasto público político
La otra parte de esta nueva propuesta de reforma constitucional busca reducir privilegios en el gasto público de la clase política, mediante medidas como:
- Disminución del gasto en el Senado.
- Reducción de recursos en los órganos electorales.
- Disminución del número de regidurías en los Ayuntamientos.
- Recortes en los Congresos estatales.
Sin embargo, surge la interrogante de si los eventuales ahorros logrados justifican la reducción implícita a nuestro federalismo, ya amenazado y disminuido por las tendencias centralistas de la Cuarta Transformación (4T).
