Cuba enfrenta crisis eléctrica sin precedentes
La lucha por tener luz en La Habana se ha intensificado dramáticamente en los últimos años, llevando a los ciudadanos a buscar alternativas creativas ante los frecuentes apagones que afectan toda la isla. La situación ha alcanzado niveles críticos, con cortes de energía que se han convertido en parte de la vida cotidiana de los cubanos.
Comunidades digitales como respuesta
En grupos de Facebook, que han proliferado como respuesta a la crisis, se ofrecen ventiladores por 35 dólares y generadores de energía con un valor de hasta 200 dólares. Estas plataformas digitales han surgido como espacios donde los ciudadanos comparten información sobre cortes de luz y buscan soluciones prácticas.
Un sticker para enviar por WhatsApp con la leyenda "apagón" se ha convertido en parte de la comunicación cotidiana entre los habitantes de la isla, reflejando la normalización de esta problemática. "Imagínate cómo estamos", expresa un residente de La Habana que se dedica a atención turística de manera independiente, capturando la frustración generalizada.
Datos alarmantes sobre el sistema eléctrico
Una revisión de la agencia AFP reveló que durante todo 2025, Cuba sólo cubrió la mitad de su demanda eléctrica, según los datos oficiales de la Unión Eléctrica de Cuba (Une). Esta grave insuficiencia se ha visto agravada por la llegada de información oficial "a cuentagotas", generando incertidumbre entre la población.
El año pasado, los apagones programados en la madrugada -por ejemplo, de 2:00 a 4:00 horas- hacían imposible dormir para muchos cubanos, como describen testimonios recopilados por Excélsior. La periodista y disidente Yoani Sánchez expresó a través del sitio 14ymedio.com: "La Habana donde crecí se dividía en municipios y en barrios, pero ahora nos definen los bloques que ha diseñado la Unión Eléctrica para sus cronogramas de apagones. Ya no soy de Nuevo Vedado, ahora soy del Bloque 4".
Apagón nacional reciente
El lunes pasado, todo el país caribeño se quedó sin energía en medio del bloqueo petrolero que anunció el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego del arresto del expresidente venezolano, Nicolás Maduro. La Une confirmó que ocurrió una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional, activando los protocolos de restablecimiento.
Esta desconexión nacional reportada esta semana es la primera en lo que va de año, aunque antes de eso, un apagón total se registró el 10 de septiembre de 2025. El gobierno que encabeza Miguel Díaz-Canel ha atribuido consistentemente estas dificultades al bloqueo energético de Estados Unidos.
Impacto en el turismo y vida diaria
La falta de luz afecta incluso a los barrios más turísticos y concurridos del país, que recibió 1.8 millones de visitantes extranjeros en 2025. Esta situación representa un desafío adicional para una economía que depende significativamente del sector turístico.
Yoani Sánchez describió vívidamente cómo los apagones afectan la vida diaria: "Cuando se va la luz, mi obsesión es caminar todo lo que pueda para alejarme del bando de las tinieblas. Hay días en que hago periplos muy raros, porque cuando llego a un lugar resulta que se corta ahí la energía o me avisan de que han vuelto a encenderse los bombillos en mi casa y decido regresar de inmediato".
Respuesta oficial y contexto internacional
El jueves pasado, el Partido Comunista atribuyó al bloqueo de combustible el apagón de casi 30 horas que afectó a la isla esta semana. Esta postura oficial se mantiene frente a lo que describen como medidas de presión internacional.
En enero, Estados Unidos amenazó con aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba, incluyendo a México, intensificando las dificultades energéticas de la isla. Esta medida ha creado un escenario complejo que trasciende las fronteras cubanas.
Mientras tanto, en Facebook existen al menos siete grupos activos creados específicamente para informar sobre cortes de luz por bloques, facilitando reportes ciudadanos sobre la situación del servicio tanto en la capital como en el resto de la isla. Estas comunidades digitales representan una respuesta organizada de la sociedad civil ante una crisis que parece prolongarse indefinidamente.



