Irán flexibiliza restricciones en el estrecho de Ormuz para petroleros de Irak y Malasia
En un giro significativo para el comercio energético mundial, Irán ha autorizado el paso de petroleros de Irak y Malasia por el estrecho de Ormuz, una ruta marítima crítica que había sido cerrada de facto tras ataques aéreos estadounidenses e israelíes a finales de febrero. Este movimiento se produce en medio de tensiones regionales y podría aliviar las presiones sobre los flujos globales de petróleo y gas natural licuado (GNL).
El caso del Ocean Thunder: un símbolo de la nueva apertura
Según datos de LSEG y Kpler, el petrolero Ocean Thunder, cargado con aproximadamente un millón de barriles de crudo Basrah Heavy, atravesó el estrecho de Ormuz cerca de la costa iraní. Este buque, fletado por Petco, una unidad de la empresa estatal malasia Petronas, había cargado su cargamento el 2 de marzo y se espera que lo descargue en Pengerang, Malasia, a mediados de abril. El paso del Ocean Thunder marca un hito, ya que es uno de los siete buques vinculados a Malasia a los que Irán ha otorgado autorización para transitar por la vía marítima, según informaron a Reuters dos fuentes familiarizadas con el asunto.
Las fuentes, que pidieron no ser identificadas por no estar autorizadas a hablar públicamente, destacaron que este permiso se enmarca en las conversaciones mantenidas entre funcionarios iraníes y malasios. El primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, había anunciado el mes pasado que Irán permitiría a los buques malayos atravesar el estrecho, y posteriormente, el ministro de Asuntos Exteriores del país confirmó que siete buques de empresas como Petronas, Vantris Energy y MISC estaban a la espera de autorización.
Contexto de las restricciones y su impacto global
Irán había cerrado de facto el estrecho de Ormuz, un corredor por el que circula alrededor de una quinta parte de los flujos mundiales de petróleo y GNL, en respuesta a los ataques aéreos estadounidenses e israelíes iniciados a finales de febrero. Esta medida generó preocupaciones sobre interrupciones en el suministro energético global, afectando a mercados y economías dependientes de estas rutas.
Sin embargo, en un intento por mitigar el impacto, Irán anunció que permitiría el paso a buques sin vínculos con Estados Unidos o Israel. En los últimos días, esta flexibilización ha permitido el tránsito de tres petroleros operados por Omán, un buque portacontenedores de propiedad francesa y un buque gasero de propiedad japonesa. Malasia afirmó el miércoles que Irán permitiría a sus buques atravesar el estrecho sin pagar peaje alguno, aunque Irán ha declarado que podría cobrar tasas en el futuro.
Implicaciones para el comercio energético y las relaciones internacionales
La autorización para petroleros de Irak y Malasia subraya la importancia estratégica del estrecho de Ormuz y los esfuerzos de Irán por mantener cierto control sobre la ruta mientras busca aliviar tensiones con aliados regionales. Este paso podría facilitar el comercio energético entre Asia y Oriente Medio, beneficiando a economías como la de Malasia, que depende de importaciones de crudo.
No obstante, la situación sigue siendo volátil, con Irán reservándose el derecho a imponer tasas y restricciones futuras. La falta de comentarios del Ministerio de Asuntos Exteriores de Malasia y Petronas fuera del horario de oficina añade un elemento de incertidumbre, pero el movimiento actual sugiere una apertura cautelosa en medio del conflicto en curso entre Israel y Hezbollah en Líbano, que ha escalado recientemente.
En resumen, el cruce del Ocean Thunder y otros buques por el estrecho de Ormuz representa un desarrollo clave en la geopolítica energética, con potencial para estabilizar los mercados globales si se mantienen estas autorizaciones. Los ojos estarán puestos en cómo evolucionan las políticas iraníes y las respuestas de otros actores internacionales en los próximos días.



