El crudo de Texas se dispara ante la escalada bélica en Medio Oriente
El petróleo intermedio de Texas, conocido como WTI por sus siglas en inglés, experimentó un aumento espectacular del 8.69% este martes, alcanzando un precio de 77.42 dólares por barril. Este incremento se produce en la segunda jornada de operaciones tras el inicio de la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzó el pasado sábado, y la posterior respuesta del régimen persa, la cual amenaza directamente con alterar el suministro global de crudo.
Una subida acumulada del 15% en solo dos días
Tras la apertura del mercado en Wall Street, los contratos de futuros del WTI para entrega en el mes de abril registraron una subida de 6.19 dólares con respecto al cierre del lunes, cuando el barril se situó en 71.23 dólares. Cabe recordar que este lunes el Texas ya había cerrado con una subida del 6.28%, marcando el primer día de reacciones del mercado tras el inicio de los ataques.
Estos ataques culminaron con la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, y de una parte significativa de la cúpula militar del país. En total, el WTI ha acumulado una subida del 15% en apenas dos días de negociación y un impresionante incremento del 26% desde el comienzo del año, cuando su cotización se encontraba en 59.8 dólares por barril.
La amenaza iraní sobre el estratégico estrecho de Ormuz
La tensión se ha visto exacerbada por las declaraciones del general Ebrahim Yabari, de la Guardia Revolucionaria iraní, quien advirtió de manera contundente que "prenderán fuego a cualquier barco" que intente cruzar el estrecho de Ormuz. Este paso marítimo es de una importancia crítica para el transporte mundial de crudo, ya que por él transitan aproximadamente 15 millones de barriles diarios, lo que representa alrededor del 20% del petróleo que se consume a nivel global.
Posturas enfrentadas y medidas de la OPEP+
Frente a esta situación, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este martes en que Irán desea negociar, pero advirtió que, con sus capacidades militares severamente dañadas, a Teherán "se le ha hecho muy tarde para dialogar". El mandatario estadounidense aseguró que la guerra durará "el tiempo que sea necesario", y planteó la posibilidad de que el conflicto se prolongue más allá de las cinco semanas que inicialmente se habían estimado.
Ante las crecientes perspectivas de que Irán pueda entorpecer o bloquear el tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz, la alianza petrolera OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, anunció el pasado domingo un incremento en su producción de 206,000 barriles diarios. Esta medida busca estabilizar el mercado y compensar posibles interrupciones en el suministro, aunque la volatilidad parece lejos de terminar mientras la crisis geopolítica continúe su escalada.



