Qatar había alertado sobre peligros de provocar a Irán antes de ataques a infraestructura energética
Mientras Qatar enfrenta las consecuencias de un ataque iraní que paralizó su gigantesca empresa de gas natural, el director ejecutivo de QatarEnergy, Saad al-Kaabi, reveló que había advertido repetidamente a funcionarios y ejecutivos internacionales sobre los riesgos de bombardear instalaciones iraníes.
Advertencias constantes ignoradas
"Siempre lo estuve advirtiendo", declaró al-Kaabi a Reuters, quien también ejerce como ministro de Energía de Qatar. "Hablando con los ejecutivos de las empresas petroleras y gasísticas con las que colaboramos, hablando con el secretario de Energía de Estados Unidos, para advertirle de esa consecuencia y de que podría ser perjudicial para nosotros".
El ejecutivo qatarí enfatizó que sus advertencias eran casi diarias: "Eran conscientes de la amenaza, y yo se lo recordaba constantemente, casi a diario, que debíamos asegurarnos de que se mantuviera la moderación en las instalaciones de petróleo y gas".
Daños catastróficos en Ras Laffan
A tres semanas del inicio de la guerra contra Irán iniciada por Estados Unidos e Israel, los ataques con misiles y drones han causado estragos en infraestructura energética del Golfo, con el impacto más severo registrado en Ras Laffan, el complejo de gas natural licuado más grande del mundo, propiedad de QatarEnergy.
Al-Kaabi confirmó el jueves que los daños en estas instalaciones, cuya construcción costó 26.000 millones de dólares, afectarán los suministros de GNL a Europa y Asia por un período de hasta cinco años.
Respuestas oficiales y silencios corporativos
El Departamento de Energía de Estados Unidos remitió las consultas sobre estas advertencias a la Casa Blanca. El portavoz presidencial Taylor Rogers declaró: "El presidente Trump y todo su equipo de energía no ignoraban la realidad de que habría interrupciones a corto plazo en el suministro de petróleo y gas durante las operaciones en curso en Irán, y se prepararon para estas interrupciones temporales, que eran de esperar".
Entre los socios estratégicos de QatarEnergy se encuentran gigantes energéticos estadounidenses:
- ExxonMobil, que declinó hacer comentarios sobre la situación
- ConocoPhillips, cuyo portavoz afirmó: "Seguimos plenamente comprometidos con nuestra asociación de larga data y continuaremos trabajando con QatarEnergy en el camino hacia la recuperación"
Escalada bélica y ataques recíprocos
La guerra alcanzó un punto crítico cuando Israel atacó el miércoles el principal yacimiento de gas de Irán, South Pars, que forma parte del yacimiento de gas más grande del mundo, compartido con Qatar donde se denomina North Field.
La respuesta de Teherán fue inmediata y contundente: una serie de incursiones contra infraestructuras energéticas en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y, de manera particularmente devastadora, en Ras Laffan, Qatar.
Al-Kaabi reveló que no recibió ninguna advertencia previa sobre el ataque a South Pars: "No sabía nada, pero no creo que nadie lo supiera. El presidente Trump dijo que no lo sabía. ¿Acaso crees que nosotros lo sabríamos?".
Consecuencias a largo plazo para el mercado energético global
Los gobiernos llevaban tiempo temiendo este escenario catastrófico: instalaciones vitales para el suministro mundial no solo de petróleo crudo y gas natural, sino también de productos esenciales como:
- Combustible para aviones
- Gas licuado de petróleo (GLP) utilizado para calefacción y cocina
sufran daños con impactos prolongados. QatarEnergy aún no ha evaluado si el seguro cubrirá sus pérdidas relacionadas con la guerra, lo que añade incertidumbre financiera a la ya crítica situación energética.
La paralización parcial de Ras Laffan representa uno de los golpes más severos al suministro global de energía en décadas, con repercusiones que se extenderán por años en los mercados internacionales y en la economía mundial.



