Operativo naval desmantela red de robo de combustible en el Istmo de Tehuantepec
La Secretaría de Marina (Semar), a través de la Décima Región Naval, ejecutó un operativo de alto impacto que resultó en la clausura de dos tomas clandestinas de hidrocarburos en la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Esta acción contundente se desarrolló en respuesta a una solicitud de apoyo urgente del personal de seguridad física de Petróleos Mexicanos (Pemex), evidenciando la coordinación interinstitucional para combatir el hurto de combustibles.
Primera intervención en San Juan Guichicovi
El despliegue inicial se concentró en el municipio de San Juan Guichicovi, específicamente en la localidad de Vixidu, donde se ubica el estratégico poliducto Minatitlán–Salina Cruz. Elementos de Infantería de la Armada establecieron un perímetro de seguridad riguroso para garantizar la integridad de la zona y permitir el trabajo especializado. Técnicos de Pemex, bajo esta protección, realizaron labores de soldadura y sellado profesional, dejando completamente inhabilitada la primera toma clandestina detectada en este punto crítico de la infraestructura energética nacional.
Segunda clausura y aseguramiento en Asunción Ixtaltepec
Posteriormente, el operativo se trasladó al poblado de El Chamizal, perteneciente al municipio de Asunción Ixtaltepec. Allí, el personal naval implementó un cerco de seguridad similar, asegurando el área para proceder con las investigaciones. En el lugar fue localizado un tractocamión presuntamente vinculado a las actividades ilícitas, el cual fue inspeccionado minuciosamente por elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Fiscalía General de la República. La unidad fue asegurada de manera preventiva y trasladada a un corralón en el municipio de Tehuantepec, mientras los técnicos de Pemex procedían a sellar e inhabilitar la segunda toma clandestina, completando así la operación.
Compromiso institucional contra el huachicol
La Secretaría de Marina reafirmó su compromiso en la lucha contra el robo de combustibles, un delito que no solo genera cuantiosas pérdidas económicas, sino que representa un grave riesgo para la población y el medio ambiente. La institución destacó que mantiene operativos permanentes y coordinados con los tres órdenes de gobierno—federal, estatal y municipal—para prevenir, detectar y desmantelar estas redes criminales. Estas acciones forman parte de una estrategia integral que busca salvaguardar los recursos energéticos del país y proteger a las comunidades de los peligros asociados a las tomas ilegales, como incendios y contaminación.



