Agentes del Servicio Secreto neutralizan intruso armado en residencia de Trump
En un incidente de seguridad grave, el Servicio Secreto de Estados Unidos abatió en la madrugada del domingo a un hombre armado que había ingresado de manera ilegal al perímetro de seguridad de Mar-a-Lago, la residencia del expresidente Donald Trump en Palm Beach, Florida. El individuo, identificado como un hombre de poco más de 20 años originario de Carolina del Norte, falleció en el acto tras el enfrentamiento con los agentes.
Detalles del operativo de seguridad
Según el informe oficial del alguacil del condado de Palm Beach, dos agentes del Servicio Secreto detectaron la intrusión aproximadamente a la 1:30 de la madrugada, hora local. Al acercarse a investigar, se encontraron con un sujeto que portaba visiblemente una escopeta y un bidón de gasolina. El sheriff Ric Bradshaw detalló en conferencia de prensa que, tras ordenarle que soltara los objetos, el hombre levantó el arma, lo que provocó la respuesta inmediata de los agentes.
Las autoridades no han confirmado públicamente si la escopeta estaba cargada en el momento del incidente. La investigación del caso ha sido asumida por el FBI, que se encuentra recabando evidencias y determinando los motivos exactos detrás de esta intrusión. Cabe destacar que la familia del fallecido lo había reportado como desaparecido días antes del suceso, según información de medios locales.
Contexto de seguridad y ausencia presidencial
Afortunadamente, Donald Trump no se encontraba en la propiedad durante el incidente. El expresidente pasó el fin de semana en Washington D.C., donde asistió el sábado por la noche a la cena de gobernadores en la Casa Blanca, evento que contó con la presentación musical de la violinista moldava Rusanda Panfili.
Este no es el primer episodio de seguridad en propiedades de Trump en Florida. En 2024, durante la campaña electoral, un hombre fue acusado de intentar asesinar al entonces candidato republicano mientras este se encontraba en su club de golf en West Palm Beach. En aquella ocasión, Trump resultó herido en la oreja, atribuyó su supervivencia a la intervención divina y utilizó el ataque para impulsar su campaña hacia la victoria en las elecciones de noviembre de ese año.
El incidente actual reactiva las preocupaciones sobre la protección de figuras políticas de alto perfil y la eficacia de los protocolos de seguridad en residencias privadas que son frecuentadas por exmandatarios. Las autoridades mantienen una investigación activa para esclarecer todos los aspectos de este grave suceso.