El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reconoció los avances del gobierno de México en materia de seguridad fronteriza y combate al narcotráfico, pero advirtió que esos esfuerzos deben intensificarse y avanzar con rapidez, en medio de la presión de Washington contra los cárteles.
Hegseth ante el Congreso: logros y exigencias
Durante su comparecencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Hegseth aseguró que la administración del presidente Donald Trump ha logrado reducir los cruces ilegales a cero, gracias a operativos coordinados por tierra, mar y aire. Sin embargo, enfatizó que la lucha contra el narcotráfico requiere una respuesta más acelerada por parte del gobierno mexicano.
Presión directa sobre México
Hegseth afirmó que Estados Unidos mantiene presión directa sobre sus contrapartes mexicanas para reforzar la estrategia de seguridad y frenar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense. El jefe del Pentágono calificó a los cárteles como narcoterroristas y los comparó con grupos como Al-Qaeda, al asegurar que representan una amenaza de seguridad nacional para ambos países.
Según explicó, Washington está enfrentando a estas organizaciones con el mismo nivel de sofisticación y precisión utilizado en operaciones antiterroristas, y advirtió que continuarán las acciones letales mientras persista el flujo de narcóticos hacia Estados Unidos.
Seguridad fronteriza, tema central en la relación bilateral
Las declaraciones ocurren en un momento en el que la relación bilateral entre México y la administración de Trump mantiene como prioridad el control migratorio y el combate al crimen organizado. Hegseth insistió en que los resultados obtenidos hasta ahora son positivos, pero dejó claro que la expectativa de la Casa Blanca es una respuesta más acelerada por parte del gobierno mexicano.
La presión estadounidense se mantiene especialmente sobre rutas de tráfico de fentanilo, metanfetaminas y otras drogas sintéticas vinculadas con grupos criminales que operan en ambos lados de la frontera.
Implicaciones para la cooperación binacional
Este llamado a la rapidez refleja la creciente urgencia en Washington por contener el flujo de drogas y migrantes. Analistas consideran que las declaraciones de Hegseth podrían traducirse en mayores exigencias de cooperación en inteligencia y operaciones conjuntas. México, por su parte, ha reiterado su compromiso con la seguridad regional, pero enfrenta desafíos internos que limitan la velocidad de sus acciones.
En conclusión, mientras Hegseth reconoce los avances mexicanos, la presión estadounidense no cede, y se espera que en los próximos meses se intensifiquen los mecanismos de coordinación bilateral para enfrentar una amenaza que ambos países consideran prioritaria.



