Estadounidense muerto en lancha baleada por Cuba: tensión bilateral se intensifica
Estadounidense muerto en lancha baleada por Cuba

Estadounidense fallece en incidente fronterizo entre Cuba y Estados Unidos

Un ciudadano de Estados Unidos perdió la vida y otro resultó herido cuando agentes de la guardia costera cubana dispararon contra una lancha que transportaba a diez personas cerca de las costas de la isla. El hecho, ocurrido el pasado miércoles, ha generado una nueva escalada de tensiones entre ambos países, ya afectados por un embargo petrolero.

Detalles del ataque y las víctimas

La embarcación, con matrícula de Florida, fue interceptada y baleada por autoridades cubanas, resultando en la muerte de cuatro personas y la detención de seis más. Entre los fallecidos se identificó a Michel Ortega Casanova, ciudadano estadounidense miembro del Partido Republicano de Cuba, una organización opositora con base en Florida.

Funcionarios de la Casa Blanca confirmaron que dos de los diez pasajeros eran estadounidenses, y que un tercero contaba con visa vigente. El gobierno cubano calificó el incidente como una "irrupción terrorista", mientras que el propietario de la lancha declaró que esta había sido robada por un empleado.

Contexto político y reacciones

Wilfredo Beyra, responsable en Tampa del Partido Republicano de Cuba, reveló que Ortega Casanova tenía como objetivo "ir a combatir contra una narcotiranía criminal y asesina" con la esperanza de que su acción inspirara un levantamiento popular. Beyra, quien conocía a la víctima desde hacía cuatro años, admitió haberle advertido que no era el momento adecuado para tales acciones.

La familia del fallecido expresó comprensión hacia el sufrimiento del pueblo cubano. "Sólo los cubanos que hemos vivido allá lo entendemos el gran sufrimiento", compartió Misael, hermano de Ortega Casanova.

Investigación y consecuencias

Tras el incidente, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la apertura de una investigación judicial, afirmando que "el gobierno cubano no es de fiar". Este suceso se produce en un momento de creciente tensión bilateral, marcado por restricciones económicas y políticas divergentes.

El caso ha puesto en evidencia las complejas dinámicas migratorias y políticas entre Cuba y Estados Unidos, donde grupos opositores continúan buscando formas de desafiar al régimen castrista, a menudo con resultados trágicos.