Estudiantes de Chicago alzan la voz en defensa de padres migrantes y exigen la salida de ICE
Este miércoles, decenas de estudiantes latinos y estadounidenses de preparatorias en Chicago, Illinois, salieron de sus aulas para manifestarse contra las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump. La protesta, organizada por dos estudiantes latinas, reunió a un numeroso contingente de jóvenes en una de las avenidas con mayor tránsito vehicular de la ciudad, donde portaron banderas de México y exigieron el alto a los operativos de inmigración.
Impacto en familias y comunidades latinas
Los estudiantes expresaron su preocupación por las deportaciones de padres indocumentados, que han dejado a menores con ciudadanía estadounidense bajo el cuidado de familiares, vecinos o incluso desconocidos. Angélica Ríos, estudiante de Proviso West High School, declaró: "Es porque andan llevando a la gente que no debe de ser, no se los deben llevar porque ellos no hicieron nada". Por su parte, Sandra Martínez, también estudiante de Proviso West y hija de una migrante mexicana, añadió: "Soy hija de migrantes, mamá soltera, yo creo que mi mamá batalla mucho siendo mamá soltera, sé que hay muchos papás solteros, mamás solteras y cuando les quitan, por decir, al único padre o madre que tienen, no es justo para los niños".
Críticas al comportamiento de ICE y llamado a la acción
Anabelle Sánchez, una migrante que cursa el noveno grado, destacó la gran presencia de latinos en las escuelas de Chicago y lamentó cómo los operativos de ICE están afectando a la comunidad. "Es importante para mí, porque soy latina, mi abuelo es de México. La mayoría de mis amigos son latinos, y vemos lo que está pasando en nuestras comunidades, en nuestra familia, en nuestros amigos, y nuestra gente está siendo afectada por esto, y realmente está lastimando a la comunidad". Además, aseguró que el comportamiento de los agentes federales es violento y peligroso, argumentando: "Bueno, como dije, están dañando a la comunidad y la forma en que están actuando no es ética y, honestamente, es peligrosa para nuestra comunidad. Podrían manejar esto de una manera mucho más efectiva, con menos violencia y sin lastimar a las personas".
La protesta finalizó de manera pacífica, sin incidentes reportados, y sirvió como un llamado a la reflexión sobre las consecuencias humanas de las políticas migratorias actuales en Estados Unidos.



