Congresistas Republicanos Exigen Sanciones Severas Tras el Espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl
Un grupo de congresistas republicanos de Estados Unidos ha solicitado formalmente a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) que imponga multas y revise las licencias de transmisión contra el artista puertorriqueño Bad Bunny, así como contra ejecutivos de la NFL y la cadena NBC. La demanda se basa en la acusación de que el show de medio tiempo del Super Bowl LX incluyó groserías y contenido considerado indecente para la televisión abierta.
Traducciones y Alegatos de Contenido Explícito
Los legisladores, encabezados por el congresista Randy Fine de Florida, argumentan que las letras de las canciones de Bad Bunny, al ser traducidas al inglés, contienen palabras como 'dick', 'ass' y 'fuck', las cuales están prohibidas en transmisiones televisivas abiertas. Fine calificó el espectáculo como "ilegal" y lo describió como una muestra de "desagradable suciedad pornográfica". En sus redes sociales, el congresista exigió acciones drásticas, incluyendo el encarcelamiento de los involucrados.
Andy Ogles, congresista por Tennessee, se sumó a la petición enviando una carta al Comité de Energía y Comercio del Congreso, solicitando una investigación formal. Ogles alegó que la música "glorifica la sodomía y otras innombrables depravaciones", y describió escenas donde, según él, los niños estuvieron expuestos a "muestras explícitas de actos sexuales gay" y movimientos sugerentes.
Comparaciones con Incidentes Previos y Reacciones Políticas
El representante Mark Alford de Misuri comparó la situación con el famoso incidente del pezón de Janet Jackson en el Super Bowl de 2004, sugiriendo que este caso podría ser "peor". Alford, quien admitió no hablar español con fluidez, expresó preocupación por las traducciones de las letras y anunció que los republicanos ya están investigando el asunto en el Congreso.
Estos llamados reflejan una creciente indignación dentro del partido Republicano, que ha sido vocal en su crítica al espectáculo. Incluso el expresidente Donald Trump calificó la actuación como "uno de los peores de la historia" y una "afrenta a la grandeza" de Estados Unidos.
Contexto Regulatorio y Posibles Consecuencias
Brendan Carr, presidente de la FCC, ha sido mencionado en las cartas como el destinatario de las demandas de acción. Carr tiene un historial de pedir a los medios que se alineen con las políticas de la administración, como en septiembre de 2025, cuando advirtió con medidas contra ABC por comentarios de Jimmy Kimmel. Si la FCC decide actuar, podría resultar en:
- Multas significativas para la NFL, NBC y Bad Bunny.
- Revisión o revocación de licencias de transmisión.
- Investigaciones formales por parte de comités del Congreso.
Mientras tanto, Bad Bunny y los organizadores del evento han evitado comentar públicamente sobre las acusaciones, aunque en el concierto del domingo se tomaron medidas para respetar las reglas de transmisión, omitiendo palabras explícitas. El debate continúa, poniendo en evidencia las tensiones culturales y políticas en torno a la libertad de expresión y los estándares de televisión en Estados Unidos.



